Cortina d’Ampezzo, uno de los iconos del esquí en las Dolomitas, llega a enero con un déficit evidente de nieve natural y la mirada puesta en febrero, cuando el valle será escenario de las pruebas femeninas de esquí alpino de los Juegos Olímpicos de Milán Cortina 2026. La fotografía es clara en los partes consultados, la última nevada registrada fue el 24 de diciembre (muy floja/6cm) y desde entonces el aporte natural ha sido prácticamente inexistente.
En el boletín de nieve de Cortina, el dato de base resulta elocuente, 10 centímetros de espesor y una operativa que se sostiene en buena medida gracias al trabajo de nieve producida. En paralelo, diferentes agregadores de parte de nieve sitúan el espesor en el pueblo en torno a 5 cm y en cota alta alrededor de 30 cm, con una mención repetida en la calidad del manto, nieve artificial.
El invierno se sostiene a golpe de producción de nieve
La situación no es exclusiva de Cortina. En el conjunto de Dolomiti Superski, varios reportes reflejan espesores irregulares y predominio de nieve producida, un patrón típico de inviernos secos en los que la estación salva la continuidad del dominio esquiable, pero pierde la imagen de postal. En este contexto, Cortina entra en la fase decisiva del calendario con una dependencia creciente de los sistemas de innivación. Mondo Montagna lo ha sintetizado en un mensaje que ha circulado con fuerza en Italia, «Situación critica en Cortina a poco más de 1 mes de los Juegos Olímpicos por falta de nieve» y con un añadido igual de sensible, la preocupación también alcanza al agua disponible en los embalses de recogida.
El agua, el otro termómetro de la cuenta atrás
Fabricar nieve de cultivo no es solo cuestión de temperatura. También lo es de recursos. En el nordeste italiano, el debate sobre el impacto del programa de innivación vuelve a primer plano cada vez que el invierno se queda corto en nevadas naturales. En esa conversación aparece una idea recurrente, los embalses de retención y la disponibilidad de agua condicionan el margen real de maniobra cuando no nieva.
En términos estrictamente deportivos, Cortina necesita llegar a febrero con una pista fiable y homogénea en la Olympia delle Tofane, porque entre el 8 y el 18 de febrero se concentran allí las pruebas femeninas de esquí alpino de los Juegos.
Previsión, frío y un posible episodio en torno a Reyes
La meteorología inmediata ofrece un matiz que se sigue con atención en el valle. Algunas previsiones locales apuntan a nubosidad y precipitaciones débiles en torno al martes 6 de enero, con cota de nieve baja, aunque sin señales de un temporal sostenido. El frío ayuda a producir nieve y consolidar la base. Pero, si no llegan episodios consistentes, el escenario de Cortina seguirá siendo el de estos días, pistas abiertas, trabajo intensivo de cañones y una gestión milimétrica de la nieve disponible.



