Queralt Castellet finalizó tercera en el superpipe femenino de los x games de Aspen y se colgó un bronce con sabor a impulso olímpico a solo dos semanas del inicio de Milán Cortina. La sabadellense llegó a Colorado con una decisión reciente en la mochila, porque dudó bastante antes de viajar por la cercanía de los Juegos y por su falta de resultados en el circuito de la Copa del Mundo FIS. Precisamente por eso, este podio funciona como una inyección de confianza a tiempo.
Primera bajada para mandar
Castellet dejó claras sus intenciones desde el primer turno. En su primera bajada firmó 88,33 puntos, una ronda sólida y fluida que la situó al frente de la clasificación con la ventaja de haber marcado territorio muy pronto, pese a salir tercera.
Las japonesas cambian el guion
En la segunda ronda no pudo mejorar el registro inicial y se quedó en 34,33 puntos tras una serie de desequilibrios. La nota del primer intento aguantó como referencia hasta la aparición de las dos últimas competidoras, las japonesas Sara Shimizu y Rise Kudo, que acabaron llevándose el oro y la plata.
Tercer intento que asegura el bronce
En la tercera ronda, Castellet repitió prácticamente el 88,33 del primer turno. Las caídas de varias rivales en ese último tramo mantuvieron las puntuaciones y confirmaron el tercer puesto de la catalana.
Medalla que completa el palmarés
Este bronce era el único metal que le faltaba en Aspen, tras el oro de 2020 y las platas de 2019 y 2022. En total, ya suma cuatro medallas en los x games, un resultado que refuerza su confianza en el mejor momento posible. En Milán Cortina afrontará sus sextos Juegos Olímpicos con un punto más de calma y ambición.



