Kilian Jornet no tuvo el día que esperaba en la Zegama-Aizkorri 2026. El corredor catalán, con problemas físicos a partir de la zona de Urbia, prefirió no retirarse, bajar el ritmo y disfrutar de la carrera con tranquilidad, sin forzar su cuerpo, hasta cruzar la meta en 4:19:26. La victoria en la maratón vasca, de 42,195 kilómetros y 2.736 metros de desnivel positivo, fue para Elhousine Elazzaoui, que repitió triunfo en Zegama con 3:45:09, y para Tove Alexandersson, que debutó a lo grande con victoria y récord femenino en 4:08:10. La sueca rebajó en 8 minutos y 34 segundos el récord de su compatriota Nienke Brinkman, que estaba en 4:16:43 desde 2022.

Bonnet endurece la carrera desde el inicio
Desde la salida en la plaza de Zegama, con 583 corredores en carrera, la prueba fue una sucesión de ataques, relevos, dudas físicas y desenlaces espectaculares. Kilian salió con los favoritos, incluso asomó al frente antes del KM 4, pero la carrera fue cambiando de dueño muy pronto. El francés Rémi Bonnet tomó la iniciativa en los primeros compases y pasó destacado por Ultzama, en el KM 8,5, con cerca de un minuto sobre un grupo perseguidor en el que viajaban Daniel Pattis, Elhousine Elazzaoui, Adrien Briffod y Kilian Jornet.
Bonnet, especialista en esfuerzos verticales y vigente triple ganador de la Copa del Mundo de esquí de montaña en las modalidades general, individual y vertical, decidió tensar la carrera desde muy pronto. En Atabarreta, en el KM 13,5, ya marcó 1:05:24, un paso incluso más rápido que el de Kilian Jornet en 2022, año de su récord de la prueba. Por detrás, Pattis, Elazzaoui y Kilian mantenían el pulso, aunque el catalán ya aparecía algo más descolgado que en sus grandes días de Zegama. El primer gran punto de lectura llegó en Aratz, en el KM 16,1. Bonnet seguía al frente con 1:29:16. Pattis pasaba segundo en 1:30:21, Elazzaoui tercero en 1:30:28 y Kilian cuarto en 1:31:21. La carrera todavía estaba abierta, pero el guion empezaba a enseñar sus primeras grietas. El terreno técnico, el frío y el desgaste de una salida tan agresiva podían pasar factura en la segunda mitad.
En Sancti Spiritu, en el KM 18,4, la carrera volvió a cambiar de temperatura emocional. El pasillo humano más famoso del trail mundial empujó a los corredores en una subida donde Bonnet todavía lideraba, aunque Pattis y Elazzaoui ya se acercaban peligrosamente. Kilian cedía una posición y pasaba quinto, por detrás de Taylor Stack, a algo más de dos minutos de la cabeza.

Pattis y Elazzaoui toman el mando
La zona del Aizkorri y el cresterío técnico empezaron a pesar en las piernas de Bonnet. Entre el Aizkorri y Aketegi, Elhousine Elazzaoui y Daniel Pattis dieron un paso adelante. El italiano se movía con mucha solidez y el marroquí, ganador en 2025, volvía a mostrar esa capacidad para esperar su momento sin precipitarse.
En Aketegi, en el KM 23,2, Pattis ya aparecía como líder con 2:17:24, con solo once segundos de margen sobre Elazzaoui. Bonnet cedía terreno y Manu Merillas empezaba a entrar en escena. Kilian, que todavía se mantenía en la pelea por los puestos de honor, llegó a situarse cuarto en ese tramo, pero las sensaciones ya no eran las de una jornada de ataque.
El paso por Urbia, en el KM 28,5, marcó un punto de inflexión. Pattis y Elazzaoui pasaron prácticamente juntos en 2:46:05. Por detrás, la carrera se rompía. Bonnet y Merillas se disputaban el podio provisional, Taylor Stack resistía, Robert Pkemoi avanzaba posiciones y Kilian dejaba de aparecer con claridad en los tiempos de paso. Ahí cambió su carrera. A partir de Urbia, con molestias físicas en su pierna izquierda y dificultades especialmente en las bajadas y planos, Jornet eligió no apretar. No quiso forzar. Su decisión fue seguir, disfrutar del ambiente y llegar a Zegama sin poner en riesgo el cuerpo, con la Western States 100 como gran objetivo de la temporada.

El ataque final de Elazzaoui
En Andraitz, en el KM 30, Pattis y Elazzaoui seguían juntos con 2:57:07. Bonnet pasaba tercero en 3:00:47, Merillas cuarto en 3:01:38, Stack quinto en 3:02:07, Pkemoi sexto en 3:03:19 y Kilian séptimo en 3:04:07. La carrera quedaba reducida a un duelo directo entre el italiano y el marroquí, con la bajada final hacia Zegama como juez definitivo.
En Moano, en el KM 34, el pulso continuaba. Pattis y Elazzaoui se vigilaban, se empujaban y ampliaban la diferencia sobre sus perseguidores. La victoria ya era cosa de dos. El desenlace llegó en el tramo final hacia Oazurtza, en el KM 37,8, y la entrada a Zegama. Elazzaoui lanzó su ataque decisivo, abrió una brecha de unos segundos y ya no miró atrás. El marroquí entró vencedor en Zegama con 3:45:09, veinte segundos por delante de Daniel Pattis. Taylor Stack completó el podio con 3:52:17 tras un gran final, mientras Manu Merillas fue cuarto en 3:53:15 y Robert Pkemoi quinto en 3:53:28. Bonnet, protagonista del inicio, acabó pagando el desgaste de una carrera valiente.
Kilian cruzó la meta más tarde, en 42ª posición, con 4:19:26. No fue su Zegama en términos competitivos, pero sí dejó una imagen distinta, más serena y humana. El once veces ganador de la prueba entendió pronto que no era día de pelear por la txapela y convirtió la segunda mitad en un ejercicio de control, respeto al cuerpo y conexión con una carrera que forma parte de su historia.

Tove Alexandersson rompe la carrera femenina
La prueba femenina tuvo una dominadora absoluta desde los primeros kilómetros. Tove Alexandersson, debutante en Zegama, salió sin complejos y tomó el mando muy pronto. En Ultzama ya lideraba la carrera y en el segundo control marcaba 1:14:54, con Sara Alonso segunda a cuatro minutos. La sueca, número uno del ranking mundial de las Golden Trail World Series, no solo corría para ganar. Corría contra el récord. En Aratz, en el KM 16,1, pasó en 1:42:16, ya por debajo del registro de referencia de Nienke Brinkman. Lo hizo, además, en una edición mucho más complicada por el barro y la humedad del terreno.
Sara Alonso intentó mantener viva la persecución, pero Tove fue ampliando su ventaja en cada punto de paso. En Sancti Spiritu, Alexandersson ya marcaba 1:56:17 y se movía dentro de una dimensión propia. Por detrás, la lucha real se trasladaba a la segunda y tercera plaza, con Sara Alonso, Malen Osa, Ida Robsahm y María Fuentes como grandes protagonistas.
Malen Osa remonta hasta la segunda plaza
El paso por Aketegi, en el KM 23,2, confirmó la exhibición de Tove. La sueca marcó 2:33:42 y aumentó su ventaja por encima de los diez minutos. Sara Alonso seguía segunda, pero Malen Osa empezaba a recortar con fuerza. La corredora de Oñati, conocedora de cada rincón del recorrido, fue de menos a más y convirtió la segunda mitad de carrera en una remontada de enorme valor. En el KM 30, Tove continuaba destacada con 3:16:28. Por detrás, Malen Osa ya había dado la vuelta a la pelea por la plata. Pasó segunda con 3:29:42, un minuto por delante de Sara Alonso, que marcaba 3:30:42. La victoria parecía decidida, pero el podio todavía tenía emoción.
Alexandersson no aflojó hasta meta. Entró en Zegama con 4:08:10 y rebajó en más de ocho minutos el récord femenino de Nienke Brinkman que poseia desde 2022. Su estreno en la maratón vasca fue una demostración de superioridad física, técnica y mental en una jornada especialmente exigente. Malen Osa cruzó segunda con 4:23:57, segundo mejor tiempo histórico de la prueba, y Sara Alonso completó el podio con 4:25:51. Dos corredoras vascas acompañaron a la sueca en un podio femenino de enorme nivel, en una edición que quedará marcada por el récord de Tove y por la respuesta competitiva de Osa y Alonso ante una rival inalcanzable.
Top 10 Zegama-Aizkorri 2026
Categoría masculina
|
|



