El esquí de montaña estrenará la prueba individual en JJ.OO. 2030

El esquí de montaña seguirá en los Juegos de Invierno y estrenará la prueba individual en Los Alpes 2030

Noticia

El skimo olímpico suma la prueba reina

Tras la aprobación de la Ejecutiva del COI, y pendiente solo de ratificación en la Sesión del COI del 24 y 25 de junio, el esquí de montaña da por segura su continuidad olímpica en Los Alpes 2030, donde sumaría la prueba individual. El freeride sigue pendiente

Rémi Bonnet,
Rémi Bonnet, gran dominador mundial de la individual, podría encontrar en Los Alpes 2030 el escenario olímpico que no tuvo en Milán-Cortina, donde la prueba reina del skimo no formó parte del programa. (Copyright/ISMF)

El esquí de montaña está a un paso de consolidarse en el programa de los Juegos Olímpicos de Invierno. Tras el visto bueno de la Ejecutiva del Comité Olímpico Internacional, su continuidad en los JJ.OO. de Los Alpes Franceses 2030 se da por segura, a falta solo de la ratificación formal en la 146ª Sesión del COI, prevista los días 24 y 25 de junio en Lausana. La gran novedad será la incorporación de la prueba individual, el formato histórico del skimo, junto al sprint y el relevo mixto.

La decisión supone un avance de enorme trascendencia para un deporte que, hasta hace pocos años, parecía demasiado ligado a la montaña pura para encontrar acomodo en el escaparate olímpico. Su estreno en Milán-Cortina abrió una puerta. La propuesta para 2030, impulsada por el Comité Organizador de los Juegos de Los Alpes Franceses, apunta ahora a una presencia más completa y reconocible para los auténticos aficionados al esquí de montaña.

esquí de montaña
El esquí de montaña apunta a Los Alpes Franceses 2030 con la prueba individual como gran novedad del programa olímpico. (Copyright/ISMF)

En Italia, el esquí de montaña debutó con un programa corto y televisivo, centrado en el sprint masculino y femenino y el relevo mixto. Fue una primera aproximación pensada para explicar el deporte al gran público, con carreras explosivas, transiciones rápidas y una lectura sencilla para la retransmisión. En 2030, en cambio, la entrada de la individual permitiría mostrar la esencia más profunda de la disciplina, con ascensos sostenidos, cambios de pieles, tramos técnicos, bajadas exigentes y gestión del esfuerzo durante un recorrido más largo.

Un paso clave para el skimo olímpico

La propuesta francesa contempla tres formatos competitivos. El sprint mantendría el perfil rápido y espectacular que ya se vio en Milán-Cortina. El relevo mixto conservaría su valor estratégico y televisivo. Y la individual añadiría la prueba de resistencia que está considerada la verdadera referencia del esquí de montaña. Edgar Grospiron, presidente del Comité Organizador de Los Alpes Franceses 2030, defendido precisamente esa idea ante el COI.

El campeón olímpico de baches en Albertville 1992 quiere que el skimo forme parte de la identidad de unos Juegos celebrados en pleno territorio alpino. Para Grospiron, la individual es la “prueba reina” del esquí de montaña, una carrera capaz de reunir resistencia, técnica, lectura del terreno y cultura alpina. El formato individual responde mucho mejor a la tradición del skimo. No es solo una carrera contra el cronómetro. Es una disciplina en la que el deportista debe subir con eficiencia, cambiar material con precisión, descender con solvencia y administrar el esfuerzo en un entorno de montaña. Esa combinación explica por qué su posible entrada en el programa olímpico tiene tanto valor simbólico para federaciones, atletas y aficionados.

Los Alpes Franceses 2030 quieren unos Juegos conectados con la montaña. En ese relato, el esquí de montaña ofrece una imagen potente, popular en los valles alpinos y cada vez más reconocible fuera de ellos. Su inclusión permite acercar el olimpismo a una práctica que combina deporte, naturaleza y cultura de montaña, sin romper el perímetro tradicional de los Juegos de Invierno. No hay que olvidar, la tradición francesa en el skimo y que dos franceses, Emily Harrop y Thibault Anselmet, obtuvieron en Italia cuatro medallas. 

esquí montaña olímpico
La prueba individual permitiría mostrar en Los Alpes 2030 la dimensión más completa y alpina del esquí de montaña. (Copyright/ISMF)

España, una potencia ya instalada en la escena olímpica

La continuidad olímpica del esquí de montaña tiene una lectura especialmente relevante para España. El estreno de la disciplina en Milán-Cortina fue histórico para el deporte español de invierno. Oriol Cardona consiguió el oro en sprint y firmó la segunda medalla de oro de España en unos Juegos Olímpicos de Invierno, después del triunfo de Francisco Fernández Ochoa en el eslalon de Sapporo 1972. Cardona también subió al podio en el relevo mixto junto a Ana Alonso, con un bronce que confirmó la competitividad española en una especialidad donde el país llevaba años trabajando desde el ámbito federativo, la Copa del Mundo y las grandes pruebas internacionales.

Para el skimo español, Los Alpes Franceses 2030 no serían solo una continuidad olímpica, sino una oportunidad para consolidar una generación con experiencia, resultados y cultura de montaña. España llega a este nuevo ciclo con una base deportiva sólida. La tradición del Pirineo, la evolución de los equipos nacionales, el crecimiento del calendario competitivo y la aparición de referentes internacionales han situado al país en una posición de prestigio. Que el programa olímpico incorpore la individual también puede favorecer a perfiles más completos, acostumbrados a carreras de mayor duración y a escenarios de alta montaña.

El freeride sigue en la lista de espera

La situación del freeride es diferente. Francia tiene interés en abrir la puerta a una disciplina muy vinculada a la montaña y a Chamonix, cuna de esta modalidad. Además la fuerte conexión con las nuevas generaciones de esquiadores es otro punto a favor.  Sin embargo, su presencia en Los Alpes Franceses 2030 todavía no está decidida. El freeride aparece en el debate como posible disciplina adicional, pero el COI mantiene la última palabra. La opción francesa pasa por aprovechar sedes de montaña, quizá en la zona de Briançon o en espacios compartidos con otras disciplinas, para contener costes y reforzar el vínculo territorial. De momento, no hay una aprobación cerrada. En paralelo, la FIS también esta haciendo lobby  para conseguir su entrada en los juegos de invierno. El freeride ya superó uno de los requisitos clave para aspirar al programa olímpico. El pasado invierno se disputó en Andorra su primer Campeonato del Mundo bajo el paraguas de la FIS, una condición exigida por el COI para poder valorar su futura inclusión.

Sólo deportes de hielo y nieve

El COI cerró la puerta a la entrada en Los Alpes Franceses 2030 de deportes como el trail, el gravel, el ciclocross o el cross, pese al interés que habían despertado en algunos sectores del movimiento olímpico y del propio comité francés. La decisión confirmó que el programa de los Juegos de Invierno seguirá limitado a disciplinas de nieve y hielo.

Ese criterio, sin embargo, no ha evitado las críticas de distintas federaciones vinculadas a los deportes de invierno y de hielo. El malestar no se centra tanto en el intento de inclusión de disciplinas ajenas al programa invernal, sino en la situación de modalidades que sí forman parte del universo de la nieve, la montaña o el hielo y que aspiraban a tener una oportunidad en Los Alpes Franceses 2030. Entre ellas figuran propuestas como la escalada en hielo, el telemark o el kilómetro lanzado (esquí de velocidad).

 

 

 

 

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  • Miquel Ribas

    Periodista y Editor de Turiski