Dani Román lidera un vuelo de wingsuit sobre el Mont Blanc

Dani Román sobrevuela el Mont Blanc en una formación histórica de wingsuit

Reportaje

Vuelo extremo en los Alpes

El piloto español Dani Román fue uno de los dos líderes de una formación de ocho atletas de wingsuit que completó sobre el macizo del Mont Blanc el vuelo de proximidad al terreno más largo jamás realizado en grupo

El equipo de especialistas de wingsuit durante el vuelo en formación sobre el Mont Blanc
El equipo de especialistas de wingsuit durante el vuelo en formación sobre el Mont Blanc, una maniobra de precisión realizada a velocidades de hasta 200 km/h. (Copyright/Vincent Cotte/Red Bull Content Pool)

Dani Román y Fred Fugen lideraron sobre el Mont Blanc uno de los vuelos de wingsuit más complejos realizados hasta la fecha. El proyecto, impulsado por Red Bull tras dos años de preparación, reunió a ocho especialistas de élite para completar un vuelo en formación de proximidad al terreno sobre la montaña más alta de los Alpes, con salida por encima de la cumbre y aterrizaje en el valle de Chamonix. El reto se llevó a cabo el 18 de junio y no se hizo público hasta ahora.

La maniobra recorrió 7,5 kilómetros en horizontal y unos 3.800 metros de vuelo siguiendo el relieve de la montaña. Todo ocurrió en aproximadamente tres minutos y medio, a velocidades de entre 180 y 200 km/h, con los pilotos manteniendo una línea continua que llegó a dividirse en dos grupos de cuatro antes de volver a unirse en pleno vuelo.

wingsuit durante el vuelo en formación sobre el Mont Blanc
La formación de ocho especialistas de wingsuit voló durante tres minutos y medio sobre el Mont Blanc, tras recorrer 7,5 kilómetros hasta el valle de Chamonix. (Copyright/Vincent Cotte/Red Bull Content Pool)

El resultado es una imagen poco habitual del Mont Blanc. No desde la distancia, ni desde una cámara fija, sino desde dentro de la propia formación. Dos cámaras aéreas acompañaron a los atletas durante toda la secuencia para mostrar la velocidad, la separación entre pilotos, la lectura del terreno y la precisión necesaria para mantener el control en un entorno de alta montaña.

Un salto de precisión sobre Chamonix

El vuelo comenzó con un salto desde helicóptero a unos 5.500 metros de altitud, por encima de la cumbre del Mont Blanc, y terminó en el fondo del valle de Chamonix. A partir de ese punto, los pilotos debían combinar velocidad, distancia, control corporal y margen de seguridad hasta el momento de apertura del paracaídas.

Mont Blanc
El Mont Blanc fue el escenario de un vuelo de wingsuit de alta precisión, ejecutado por ocho especialistas internacionales tras dos años de preparación. (Copyright/Vincent Cotte/Red Bull Content Pool)

La formación estuvo integrada por Fred Fugen, Dani Román, Marco Fürst, Marco Waltenspiel, Aurélien Chatard, Sebastian Álvarez, Mike Swanson y Andy Farrington. El equipo reunió a pilotos de Francia, España, Austria, Chile y Estados Unidos, todos ellos con experiencia en proyectos aéreos de alta exigencia técnica.

Fugen ya había volado anteriormente una de las líneas de wingsuit de proximidad más largas sobre el Mont Blanc. Esta vez el objetivo era distinto. No se trataba solo de repetir una trayectoria, sino de transformarla en un vuelo colectivo, coordinado y grabado desde dentro.

“El objetivo de este proyecto era reunir a un grupo de pilotos expertos de wingsuit y volar juntos sobre el Mont Blanc, en Chamonix, donde vivo, realizar vuelos muy técnicos juntos y conseguir un hito mundial. Ha sido un sueño reunir a un equipo así”, destacó Fred Fugen.

El equipo de especialistas de wingsuit durante el vuelo en formación sobre el Mont Blanc
La realización de este reto exigió dos años de preparación, una coordinación milimétrica y una confianza absoluta entre los ocho pilotos de wingsuit. (Copyright/Vincent Cotte/Red Bull Content Pool)

Dani Román, segundo líder de la formación

El papel de Dani Román fue decisivo dentro de la estructura del vuelo. El piloto español actuó como segundo líder, encargado de guiar uno de los dos grupos durante la maniobra y mantener la conexión con la formación principal. En un vuelo de estas características, cada movimiento individual afecta al conjunto. La comunicación previa, la confianza entre pilotos y la capacidad de reacción en el aire resultan tan importantes como la técnica pura.

El momento de mayor complejidad llegó cuando la línea se dividió en dos grupos de cuatro atletas. Esa separación obligaba a mantener la trayectoria, conservar la distancia adecuada respecto al terreno y volver a sincronizarse en pleno vuelo antes de encarar la parte final hacia el valle.

“Sin duda, un salto como este, un hito mundial sobre el Mont Blanc, con este grupo de amigos, es un logro enorme que se vive una vez en la vida para todos nosotros. Describir la experiencia en pocas palabras es bastante difícil, pero puedo decir que fue preciosa, salvaje y muy intensa. Los mejores saltos de mi vida.”  Lo expresado por Román resume el componente deportivo y humano de un proyecto que no se explica solo por los números.

En el wingsuit de proximidad, el rendimiento individual depende de una lectura constante del relieve, pero en formación aparece otra dificultad añadida. Cada piloto debe mantener su línea sin interferir en la de los demás, controlar la velocidad relativa y conservar siempre altura suficiente para abrir el paracaídas con seguridad.

Componentes vuelo
Los componentes del equipo de wingsuit, reunidos antes del vuelo sobre el Mont Blanc, un reto que exigió dos años de preparación y una coordinación extrema. (Copyright/Dom Daher /Red Bull Content Pool)

El margen de seguridad como gran reto

Más allá de la espectacularidad de las imágenes, el reto principal estaba en gestionar el margen de seguridad. El Mont Blanc ofrece una línea aérea de enorme atractivo visual, pero también exige una planificación precisa. Una vez iniciado el salto, las opciones de aterrizaje son muy limitadas hasta llegar al valle.

“El mayor reto de volar aquí es mantener siempre cierto margen para poder aterrizar con seguridad. Una vez que saltamos desde el helicóptero, apenas hay lugares donde aterrizar hasta que llegamos al valle, abajo”, explicó Fugen. “Tenemos que gestionar la línea y el vuelo todos juntos mientras realizamos maniobras técnicas, pero sin dejar de tener suficiente altitud para abrir el paracaídas con seguridad y aterrizar juntos en tierra.”

18/06/2026 El Mont Blanc visto desde dentro en un vuelo histórico de wingsuit con ocho atletas
Ocho especialistas de wingsuit completan un vuelo histórico en formación sobre el macizo del Mont Blanc. La maniobra recorre 7,5 kilómetros en horizontal hasta el valle de Chamonix. Durante el descenso, los pilotos vuelan a velocidades de entre 180 y 200 km/h. La formación se divide en dos grupos de cuatro antes de volver a unirse en pleno vuelo. El vídeo muestra desde dentro la precisión, la velocidad y la coordinación necesarias para completar el reto.

Por eso el proyecto necesitó dos años de preparación. La posición de cada piloto, la velocidad de entrada, el ritmo de la formación, la división en dos grupos, el punto de reunión y la fase final del aterrizaje tuvieron que estudiarse antes de trasladar la maniobra al escenario real.

Una nueva mirada aérea del Mont Blanc

El Mont Blanc, tantas veces filmado desde glaciares, aristas y cumbres, aparece aquí desde una perspectiva distinta. El proyecto no busca únicamente mostrar una línea extrema, sino enseñar cómo se vuela una formación de élite desde dentro, con el relieve alpino pasando a gran velocidad bajo los pilotos.

La presencia de dos cámaras aéreos, Vincent Cotte y Scott Palmer, permitió captar la acción desde el interior de la formación. Esa decisión cambia la percepción del vuelo. El espectador no observa una silueta lejana sobre la montaña, sino la distancia real entre los pilotos, la estabilidad del grupo y la velocidad con la que el terreno se aproxima durante el descenso.

Los datos del vuelo en wingsuit sobre el Mont Blanc

  • Proyecto — Vuelo en formación de wingsuit de proximidad al terreno sobre el Mont Blanc.
  • Protagonistas — Ocho pilotos de élite liderados por Fred Fugen y Dani Román.
  • Lugar — Mont Blanc y valle de Chamonix, en Francia.
  • Distancia — 7,5 kilómetros en horizontal y unos 3.800 metros de vuelo siguiendo el relieve.
  • Duración — Aproximadamente 3 minutos y 30 segundos.
  • Velocidad — Entre 180 y 200 km/h durante el descenso.
  • Clave técnica — Una formación continua que se dividió en dos grupos de cuatro pilotos antes de volver a unirse.
  • Cámaras aéreos — Vincent Cotte y Scott Palmer grabaron la maniobra desde dentro de la formación.
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