A 1.800 metros de altitud, el campo de golf de Font-Romeu ofrece una forma diferente de descubrir la Cerdaña francesa. Recorrimos sus instalaciones acompañados por Benoît Pourtanel, responsable de la gestión desde junio, y Christian Sarran, responsable de la Oficina de Turismo de Font-Romeu, en una visita que nos permitió conocer un trazado donde el bosque, las pendientes y la altitud condicionan cada golpe.

Un recorrido integrado en el paisaje
Nada más poner un pie en el campo entendimos que aquí el golf no podía separarse de la montaña. El olor de los pinos, la frescura del aire y las cumbres que se elevaban detrás de los greens componían un escenario muy distinto al de los grandes complejos turísticos o los recorridos situados en zonas urbanas.

El itinerario cuenta con nueve hoyos, par 36 y una longitud aproximada de 2.517 metros. Fue diseñado por el histórico jugador francés Jean Garaïalde (1934) e inaugurado en 1985. Desde entonces, el trazado, que es de titularidad municipal, ha quedado plenamente integrado en el entorno hasta convertirse en una de las propuestas deportivas más singulares de la localidad.
Aquí no encontramos grandes explanadas ni calles completamente aisladas de la vegetación. El bosque entra en juego, las pendientes obligan a calcular bien las distancias y la orografía recuerda en todo momento que estamos jugando a 1.800 metros de altitud.
Jugar recto para no acabar entre los árboles
Benoît Pourtanel nos explicó que los greens y los fairways conservan un aspecto más natural y algo más salvaje que los de otros campos. Ese carácter es precisamente una de las señas de identidad del recorrido. La principal dificultad no está tanto en la longitud como en la precisión. Hay que elegir bien la dirección y colocar la bola, porque una desviación aparentemente pequeña puede terminar entre los árboles y complicar por completo el siguiente golpe.

Mientras avanzábamos por sus calles, comprobamos que no es un trazado para confiar únicamente en la potencia. La estrategia, el control y la lectura de las pendientes resultan determinantes. Cada hoyo plantea un reto diferente y obliga a detenerse unos segundos antes de escoger el palo.
Nueve hoyos que pueden convertirse en dieciocho
El formato permite completar una vuelta en unas dos horas, una duración que facilita incorporar el golf a una jornada de vacaciones sin dedicarle todo el día. Quienes quieran jugar dieciocho hoyos pueden repetir el recorrido. Algunos golfistas completan una primera vuelta por la mañana y regresan por la tarde para disputar la segunda, una fórmula que permite combinar la actividad con una comida, una excursión o cualquier otra propuesta de la zona.
Para asegurar la salida, lo más recomendable es reservar por teléfono o e-mail el día anterior, especialmente durante los periodos vacacionales. El campo también atrae a jugadores de otros clubes de la Cerdaña y de ambos lados de la frontera.

De la pista de hielo al campo de golf
La trayectoria de Benoît está estrechamente vinculada a Font-Romeu. Su primer trabajo estuvo relacionado con lña pista del hielo, en unas instalaciones deportivas situadas a pocos centenares de metros del campo. Años después empezó a jugar como socio. Durante dos temporadas conoció el funcionamiento del club desde dentro, hasta que aquella afición acabó convirtiéndose en un proyecto profesional.
Junto a otros dos compañeros, presentó al Ayuntamiento una propuesta para asumir la gestión de las instalaciones. El acuerdo se formalizó el pasado mes de junio. “El golf es una pasión”, nos resumió durante la visita. Una frase sencilla que explica su implicación en esta nueva etapa y su voluntad de dinamizar tanto la actividad deportiva como la vida del club.

Una academia para iniciarse y progresar
El campo no está reservado únicamente a jugadores experimentados. La Académie PGI ofrece clases particulares, sesiones para dos personas, cursos colectivos y programas de varios días dirigidos a adultos y niños. También se organizan cursos que combinan golf y tenis, además de sesiones con TrackMan, una tecnología que permite analizar datos como la trayectoria, la velocidad o la distancia de cada golpe.
La variedad de fórmulas facilita una primera toma de contacto para quienes nunca han jugado, pero también permite corregir aspectos concretos de la técnica a golfistas con mayor experiencia.

La última parada en Le Neuf Clubhouse
Después de completar el recorrido, prolongamos la visita en Le Neuf Clubhouse. Su pequeña terraza y su ambiente informal lo convierten en un punto de encuentro para jugadores, acompañantes y visitantes. El espacio dispone de un pequeño snack bar con servicio de restauración ligera, ideal para recuperar fuerzas después de la vuelta o comentar los mejores golpes de la jornada.
La experiencia nos permitió descubrir otra de las caras estivales de Font-Romeu. Un campo compacto y exigente en el que el golf avanza entre árboles, desniveles y silencio, con el Pirineo acompañando cada hoyo.
Tarifas 2026 y servicios del golf de Font-Romeu
Se recomienda confirmar las tarifas y reservar la salida con antelación.
Green fees y alquiler
● 9 hoyos adulto — 30 €
● 18 hoyos adulto — 45 €
● 9 hoyos joven o estudiante — 20 €
● 18 hoyos joven o estudiante — 30 €
● Green fee después de las 18.00 h — 25 €
● Cubo de bolas de prácticas — 2 €
Material
● Media bolsa de palos — 10 €
● Carrito manual — 5 €
● Palo individual — 3 €
● Buggy para 9 hoyos — 25 €
● Buggy para 18 hoyos — 35 €
Academia de golf
● Clase individual de 30 minutos — 35 €
● Clase individual de una hora — 60 €
● Clase para dos personas de una hora — 70 €
● Curso adulto de 3 días — 120 €
● Curso adulto de 5 días — 190 €
● Curso infantil de 5 días — 150 €
● Curso infantil de golf y tenis — 240 €
● Sesión con TrackMan — 80 €
Reservas
Golf de Font-Romeu
06 73 40 92 49
fontromeugolf@gmail.com
Academia PGI — Adrien
06 22 13 75 19
adrienlacore@gmail.com



