Rescate en Sölden: 36 excursionistas en apuros a 2.300 m

Con carritos y sin equipo: rescatan a 36 excursionistas atrapados a 2.300 metros en Sölden

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Rescate en los Alpes austríacos

Treinta y seis excursionistas, entre ellos niños y dos bebés en carritos, quedaron atrapados sobre Vent. Catorce fueron evacuados en helicóptero y otros 22 descendieron con los equipos de rescate

Rescate Sölden
Uno de los helicópteros movilizados durante el rescate de los 36 excursionistas atrapados en terreno alpino sobre Vent, en el municipio de Sölden. (Copyright/Bergrettung Sölden/Stephan Kuen)

Una excursión familiar terminó el domingo 9 de agosto en un importante operativo de rescate en los Alpes austríacos. Un grupo de 36 personas quedó atrapado en terreno expuesto a unos 2.325 metros de altitud en la zona de Sonnberg, sobre Vent, una pequeña localidad alpina situada a 1.900 metros y perteneciente al municipio de Sölden, en el Tirol austríaco, después de desviarse del sendero señalizado.

El grupo estaba formado por tres familias amigas. 17 ciudadanos belgas, nueve británicos, siete austríacos y tres estadounidenses. El grupo había utilizado el telesilla biplaza Wildspitze, uno de los remontes de la pequeña estación de esquí de Vent, localidad perteneciente al municipio de Sölden pero sin conexión directa por pistas o remontes con el gran dominio esquiable de Sölden. El telesilla asciende desde los 1.900 metros de Vent hasta Stableinalm, a unos 2.350 metros, desde donde iniciaron el recorrido a pie.

Vent Austria rescate excursionistas
El operativo de rescate movilizó a numerosos efectivos y medios aéreos en Vent, donde fueron reagrupados los excursionistas tras quedar atrapados en terreno alpino sobre Sölden. (Copyright/Bergrettung Sölden/Stephan Kuen)

Con carritos por terreno alpino

Según la Policía del Tirol, los excursionistas iniciaron de manera espontánea una caminata desde la estación superior del remonte en dirección nordeste. Durante el recorrido se desviaron repetidamente del itinerario señalizado y entraron en zonas abruptas y expuestas, hasta que la progresión dejó de ser segura.

Todo apunta a que la excursión discurría por el entorno del Höhenweg Sonnberg, también señalizado como Sonnbergweg, uno de los itinerarios de montaña que conectan la zona de Stableinalm con Vent. La ficha oficial de Ötztal describe un recorrido de 9 kilómetros que atraviesa primero terreno herboso y posteriormente sectores pedregosos, incluyendo un paso asegurado con cable. Las recomendaciones oficiales exigen experiencia en montaña, paso seguro, buena condición física y equipamiento adecuado. La Policía del Tirol, sin embargo, no ha identificado oficialmente el nombre exacto del sendero seguido por el grupo.

Las informaciones publicadas en Austria señalan que durante una primera parte del recorrido avanzaron por un camino ancho y transitable, pero posteriormente abandonaron el itinerario marcado y trataron de continuar descendiendo por el cauce seco de un torrente. El terreno se hizo progresivamente más empinado y difícil, especialmente para quienes llevaban niños y carritos. Las fuentes austriacas describen además a los excursionistas como personas con escasa o nula experiencia en montaña. Un portavoz policial llegó a calificar su equipamiento como «igual a cero», una valoración especialmente significativa teniendo en cuenta la altitud y las características alpinas del terreno.

El problema se agravó cuando el numeroso grupo dejó de mantenerse unido. Los excursionistas quedaron repartidos por diferentes puntos de la montaña y, según explicó Jakob Fiegl, responsable del operativo de la Bergrettung Sölden, algunos estaban separados por hasta 200 metros de desnivel.

A medio metro del vacío

La llamada de emergencia llegó alrededor de las 17.15 horas. Inicialmente se informó de entre diez y quince personas bloqueadas cerca del remonte, pero pocos minutos después los servicios de emergencia recibieron nuevos avisos sobre más excursionistas atrapados en terreno con riesgo de caída. Cuando los equipos de rescate alcanzaron la zona comprobaron que la situación era mucho más grave de lo previsto.

Fiegl explicó al diario austríaco Kronen Zeitung que algunos integrantes del grupo se encontraban aproximadamente a medio metro de una caída y apenas podían mantenerse en pie. En uno de esos sectores expuestos había incluso uno de los carritos utilizados para transportar a los niños. Los excursionistas habían quedado dispersos por una zona de canales, pendientes empinadas y placas rocosas, lo que obligó a organizar diferentes operaciones de evacuación prácticamente de forma simultánea.

Dos helicópteros para evacuar a 14 personas

En el operativo participaron la Bergrettung Sölden -Rescate de Montaña de Sölden-, el helicóptero medicalizado Martin 8 y posteriormente el helicóptero de la Policía del Tirol Libelle Tirol. En total, 14 personas tuvieron que ser evacuadas por aire, varias de ellas mediante operaciones con cuerda, mientras que los equipos terrestres consiguieron reconducir a otras 22 hasta una zona segura para continuar después el descenso hacia Vent. Ninguno de los 36 excursionistas resultó herido.

Uno de los momentos más comprometidos se produjo durante el rescate de dos hermanos que habían quedado atrapados en una canal muy inclinada. El rescatador aéreo Stephan Kuen tuvo que montar un punto de aseguramiento, proteger primero a uno de los niños situado peligrosamente cerca de una placa rocosa y posteriormente descender con él hasta alcanzar a su hermano. Desde allí fueron evacuados por helicóptero. Su padre contempló parte de la operación desde un punto situado más arriba, donde permanecía con otros miembros de la familia y otro niño pequeño.

Un rescate complejo que acabó sin heridos

Finalmente, las 36 personas pudieron reunirse de nuevo en Vent sin que hubiera que lamentar heridos. Para los responsables del rescate, sin embargo, el desenlace pudo ser muy diferente. Jakob Fiegl reconoció que la operación estuvo al límite, en un rescate excepcional tanto por el número de afectados como por la dispersión del grupo en una zona de fuerte exposición.

El incidente vuelve a poner sobre la mesa un problema recurrente durante el verano en los Alpes: el acceso mediante remontes permite alcanzar rápidamente cotas elevadas, pero no elimina las exigencias de la montaña. Antes de iniciar un descenso o una ruta resulta imprescindible comprobar la dificultad real del itinerario, permanecer en los senderos señalizados y utilizar calzado y material adecuados, especialmente cuando se viaja con niños.

Una suma de errores que pudo acabar mal

El rescate de Sölden refleja cómo una excursión aparentemente sencilla puede complicarse rápidamente en terreno alpino cuando se combinan falta de experiencia, equipamiento insuficiente y decisiones equivocadas.

En este caso, el grupo alcanzó los 2.350 metros utilizando un remonte, abandonó en varios momentos el itinerario señalizado y terminó entrando en terreno abrupto y expuesto. A ello se sumaron la presencia de numerosos niños y bebés, el uso de carritos en zonas cada vez más difíciles y la dispersión del grupo.

El acceso mediante remontes permite alcanzar cotas elevadas con rapidez, pero no reduce las exigencias propias de la montaña. Consultar previamente la dificultad y características de la ruta, permanecer en los senderos marcados, llevar calzado y material adecuados, valorar la meteorología y adaptar el itinerario al miembro más vulnerable del grupo son medidas básicas para evitar que una salida familiar termine convirtiéndose en una emergencia

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