Eneko Pou enlaza tres aristas: Palomares, Peña Karria, Txindoki

De Palomares al Txindoki: Eneko Pou encadena tres aristas sin cuerda

Crónica

Tres clásicas cerca de casa

El escalador enlazó en solitario Palomares (1.446 m), Peña Karria (1.130 m) y Txindoki (1.346 m): sumó 21,2 kilómetros y 2.176 metros de desnivel positivo, además de cinco horas de conducción

Eneko Pou arista Palomares
Eneko Pou, en la arista de Palomares, la primera de las tres que encadenó en solitario y sin cuerda en una jornada, junto a Peña Karria y Txindoki. (Copyright/H. Pou)

Eneko Pou llevaba tiempo con una idea en mente. Queria encadenar en una sola jornada las aristas de Palomares, Peña Karria y Txindoki, tres clásicos de la escalada que conoce bien y que ha recorrido en numerosas ocasiones como entrenamiento para sus expediciones. Las dos primeras se encuentran en el entorno de Álava, mientras que la del Txindoki se alza en Gipuzkoa. Finalmente, el 15 de octubre , el montañero salió de Vitoria-Gasteiz para completar el reto. Lo hizo en solitario, sin cuerda y en zapatillas, enlazando las tres ascensiones a lo largo de una jornada que combinó escalada, montaña y carretera.

Fueron 21,2 kilómetros y 2.176 metros de desnivel positivo, repartidos en unas seis horas y media de actividad. A esa suma hay que añadir aproximadamente cinco horas de conducción entre las montañas y el regreso a Vitoria-Gasteiz. Una jornada completa que terminó con la puesta de sol en Gipuzkoa y una cena entre amigos. La idea llevaba tiempo rondándole la cabeza. Eneko y su hermano Iker Pou han recorrido estas aristas en numerosas ocasiones, a menudo como entrenamiento para sus expediciones a los Andes, el Himalaya, los Alpes o la Patagonia. También las han compartido con otros alpinistas vascos y con su padre.

La mirada de Eneko Pou
La mirada de Eneko Pou desde las aristas de Palomares y Peña Karria, dos de las tres ascensiones que completó en solitario y sin cuerda. (Copyright/H. Pou)

Esta vez, sin embargo, Eneko afrontó el reto solo. Iker había aceptado acompañarlo, pero se puso enfermo a última hora. El mayor de los Pou mantuvo el plan y, a las ocho de la mañana, puso rumbo a la primera montaña a bordo de su furgoneta, una Volkswagen T4 que está cerca de cumplir 30 años.

Tres montañas, tres aristas clásicas

Palomares (1.446 m) forma parte de la sierra de Cantabria, sobre Rioja Alavesa. Su cresta rocosa es una de las más características de este cordal.

Peña Karria (unos 1.130 m) se alza en el límite entre Álava y Burgos. Su silueta escarpada destaca por encima de su altitud y su arista combina pasos aéreos y tramos de escalada.

Txindoki o Larrunarri (1.346 m) se encuentra en la sierra de Aralar, en Gipuzkoa. Su perfil piramidal es uno de los más reconocibles de la montaña vasca y su arista oeste es una clásica de la escalada.

La arista de Palomares
La arista de Palomares, en la sierra de Cantabria, fue la primera ascensión de la jornada de Eneko Pou. (Copyright/H. Pou)

Palomares: primera arista y máxima atención

La jornada comenzó en Pipaón, punto de partida hacia la arista de Palomares. Eneko conocía bien el recorrido, pero avanzar solo y sin cuerda le obligaba a mantener la atención en cada movimiento. Con las montañas vascas a un lado y los viñedos riojanos al otro, progresó por una arista donde la exposición acompaña buena parte de la escalada. El propio Pou recuerda que el vacío a ambos lados no dejaba margen para el error.

«Me moví rápido, siempre viendo dónde ponía cada pie», explicó. Tras alcanzar la cumbre y hacerse la primera fotografía del día, descendió hasta la furgoneta. Habían transcurrido algo más de dos horas y media desde su salida. Antes de ponerse de nuevo al volante, llegó el avituallamiento, con un pintxo de tortilla. Era el segundo de la mañana, ya que el primero había caído en Vitoria-Gasteiz, acompañado de un zumo de naranja.

Las paredes de Peña Karria,
Las paredes de Peña Karria, en el límite entre Álava y Burgos. Su arista fue la segunda de las tres que recorrió Eneko Pou en una sola jornada. (Copyright/H. Pou)

Peña Karria: menos tiempo, más verticalidad

El siguiente destino era Arroyo de San Zadornil, en Burgos, desde donde inició la aproximación a Peña Karria, en el entorno del límite entre Burgos y Álava. Tras aproximadamente una hora y veinte minutos de carretera, Eneko emprendió la segunda ascensión. La actividad era más corta que la de Palomares, aunque eso no significaba que resultara más sencilla. Según reconoció el escalador, algunos tramos son más verticales y complejos, con roca más descompuesta y una nueva caída pronunciada a ambos lados de la arista.

La segunda fotografía en una cumbre llegó sin contratiempos. Poco más de una hora y media después de haber salido, Pou estaba de vuelta en la furgoneta. Ya solo quedaba una montaña, pero también el desplazamiento más largo de la jornada y, probablemente, la escalada más comprometida.

El perfil piramidal del Txindoki
El perfil piramidal del Txindoki y su arista, la última ascensión de Eneko Pou en una jornada que terminó al atardecer. (Copyright/H. Pou)

Txindoki: la última cumbre, al atardecer

El trayecto hacia Larraitz, en Gipuzkoa, le permitió recuperar fuerzas, comer y beber mientras conducía. Al acercarse, la silueta del Txindoki y su arista aparecieron ante él. «Me sentí feliz de estar cerca de lograr el objetivo, aunque todavía me quedaba probablemente la más compleja y comprometida», relató.

La última ascensión exigió toda su concentración. El cansancio acumulado ya estaba presente y los diedros de roca pulida no facilitaron la progresión con zapatillas y sin cuerda. Eneko avanzó atento a cada presa de mano y de pie, consciente de que una caída podía tener graves consecuencias. El Txindoki, también conocido como Larrunarri, es una de las montañas más reconocibles del Goierri. Su arista es una clásica de la escalada vasca y se aborda habitualmente con material de aseguramiento.

Peña Karria,
La exposición de la arista de Peña Karria, vista desde la perspectiva de Eneko Pou, que la recorrió en solitario y sin cuerda. (Copyright/H. Pou)

Pou alcanzó la tercera cumbre cuando empezaba a atardecer. Allí coincidió con Julen, uno de los pocos montañeros que había visto durante el día. Después de conversar unos minutos, inició el descenso mientras la luz desaparecía. La puesta de sol acompañó el final de la actividad y la noche ya había caído cuando llegó a la furgoneta. Aún le quedaba regresar a Vitoria-Gasteiz para cumplir su última cita. Una cena con Eduardo Martínez y Jesús María Otxoa, amigos y compañeros de antiguas expediciones con los que celebró la jornada.

Tres clásicas y una forma exigente de recorrerlas

Para Eneko Pou, unir las tres aristas fue una manera de redescubrir un terreno familiar y completar una actividad que llevaba tiempo imaginando. «Un bonito objetivo al lado de casa, en un lugar que amo y respeto a partes iguales», resumió. Los hermanos Pou recomiendan estas ascensiones a montañeros con la preparación adecuada y con material de escalada, como cuerda, mosquetones y pies de gato. La forma en que Eneko completó las tres —solo y sin cuerda— añade un compromiso considerable y responde a su experiencia y preparación.

15/10/2026 Eneko Pou, sobre el filo de tres aristas
De la sierra de Cantabria al Txindoki, el escalador alavés comparte las imágenes de una jornada en solitario por tres recorridos que conoce bien. Roca, pasos aéreos y concentración en una aventura cerca de casa.

Tres aristas (Palomares, Peña Karria, Txindoki) en un día

Protagonista: Eneko Pou

Fecha: 15 de octubre de 2026

Aristas: Palomares, Peña Karria y Txindoki

Estilo: en solitario, sin cuerda y con zapatillas

Distancia total: 21,2 km

Desnivel positivo: 2.176 m

Tiempo de actividad: 6 h 35 min, incluidas las paradas

Conducción: aproximadamente 5 horas adicionales

¿Te gusta lo que publicamos?

Añade Turiski como fuente preferida y encuentra más noticias nuestras en Google.

  • Newsletter Turiski

    Recibe cada jueves toda la actualidad outdoor en tu correo electrónico.

  • Miquel Ribas

    Periodista y Editor de Turiski