Audrey Pascual volvió a convertir la pista de Tofane en su escenario dorado. La madrileña, con solo 21 años, sumó su tercera medalla en Milán-Cortina 2026 al conquistar el oro en la combinada alpina —supergigante y eslalon— y dar aún más relieve a un debut paralímpico ya instalado en la historia. Tras la plata en descenso y el oro en supergigante, la esquiadora española firmó un arranque de Juegos deslumbrante, con dos títulos paralímpicos y tres medallas en apenas cuatro jornadas.
Pascual encarriló la victoria en la manga de supergigante, donde fue la más rápida con un tiempo de 1’21”88. Aquella bajada le dio un colchón decisivo frente a su gran rival, la alemana Anna-Lena Forster, que cedió 2,82 segundos, mientras la china Sitong Liu quedó ya a más de cuatro segundos. Con esa renta, la española afrontó el eslalon con inteligencia, sin necesidad de asumir riesgos innecesarios y con la prioridad de cerrar una bajada limpia.
En la segunda manga firmó un crono de 49”34, el cuarto mejor parcial, suficiente para asegurar el oro con un tiempo total de 2’11”22. Forster se quedó a solo 46 centésimas con 2’11”68, y Sitong Liu volvió a subir al podio con el bronce en 2’14”53. La combinada confirmó así el enorme momento competitivo de Audrey Pascual, que ya había ganado esta disciplina esta misma temporada en la Copa del Mundo.
Victoria construida desde la primera manga
La clave estuvo en el supergigante. Pascual salió a por todas y marcó diferencias cuando más costaba abrir hueco. Después gestionó el eslalon con la serenidad de una veterana, pese a estar compitiendo en sus primeros Juegos Paralímpicos. La estrategia la explicó ella misma en zona mixta con claridad. “Sabía que hoy tenía que coger la ventaja del supergigante”, dijo la esquiadora, antes de admitir que ni ella misma esperaba verse tan arriba tras la primera bajada.
La madrileña reconoció además que sigue asimilando lo que está logrando en Cortina. “Es que es muy fuerte, no tiene nada de sentido lo que está pasando aquí”, señaló tras colgarse su segundo oro. Su balance provisional en Italia impresiona. Oro en supergigante, plata en descenso y oro en combinada, con todavía pendientes las pruebas de gigante y eslalon.
Debut paralímpico para el recuerdo
La esquiadora de la RFEDI está firmando unos Juegos de impacto inmediato. Con estas tres medallas, España subió hasta la octava posición del medallero, igualada con Noruega en ese momento de la competición. Además, ningún deportista paralímpico español lograba dos oros en unos mismos Juegos de Invierno desde Salt Lake City 2002, cuando Eric Villalón, junto a su guía Pere Comet, enlazó una actuación igualmente memorable.
El rendimiento de Audrey Pascual no llega por sorpresa para quien haya seguido su temporada. La deportista madrileña aterrizó en Milán-Cortina 2026 tras una campaña sobresaliente en la Copa del Mundo y con un palmarés en plena expansión. Nacida en 2004, compite sentada y se ha consolidado como una de las grandes referencias emergentes del esquí alpino paralímpico internacional.
Higinio Rivero debutó en el fondo
La cuarta jornada paralímpica dejó también el estreno español en el esquí de fondo, con Higinio Rivero en la prueba sprint de 1 km disputada en Tesero. El deportista vasco concluyó en la 23ª posición con un tiempo de 2’31”04 y no pudo acceder a las semifinales, reservadas a los doce mejores registros.



