Breezy Johnson se proclamó campeona olímpica de descenso en Cortina d’Ampezzo tras firmar la bajada más rápida del día en la Olympia delle Tofane, 2.572 m de recorrido y 760 m de desnivel, en una carrera marcada por la aparatosa caída de Lindsey Vonn y una larga interrupción para evacuarla en helicóptero. La estadounidense paró el crono en 1:36.10, solo cuatro centésimas por delante de la alemana Emma Aicher, mientras que la italiana Sofia Goggia completó el podio con el bronce.
Un oro de máxima precisión en la pista más icónica de Cortina
Johnson salió a por todas con una idea muy simple y muy difícil de ejecutar en el descenso, no regalar ni un metro. La Olympia delle Tofane te obliga a esquiar “en línea” y a la vez absorber cambios de apoyo constantes, con secciones donde el error se paga con tiempo… o con susto. En ese filo, la campeona mundial encontró el equilibrio perfecto entre agresividad y control, y construyó una victoria que, por margen y por escenario, entra directa en la categoría de oro grande. Su triunfo, además, tiene un simbolismo añadido para Estados Unidos. Johnson se une al reducido club de estadounidenses capaces de ganar el descenso olímpico femenino, un logro que hasta ahora solo había firmado Lindsey Vonn.
Aicher confirma que ya es presente y Goggia vuelve a estar donde duele
Emma Aicher volvió a demostrar por qué apunta a ser una de las atletas más determinantes de estos Juegos. Se quedó a 0.04 y, con apenas 22 años, sostuvo la presión hasta meta con una bajada valiente, sin perder velocidad en las transiciones.
Y Sofia Goggia, la gran velocista italiana, se colgó el bronce en casa y reforzó una idea que Cortina repite cada vez que abre el portillón, en la velocidad no se hereda nada. La italiana volvió a estar en la pelea de verdad, en una carrera de lectura fina y piernas duras.
El día que cambió de tono en 20 segundos
La imagen de la carrera, por desgracia, no fue un giro perfecto ni un parcial verde. Fue la caída de Lindsey Vonn, que había decidido competir pese a llegar con una lesión grave en la rodilla izquierda y fue evacuada en helicóptero tras perder el control muy pronto en su bajada. La prueba quedó neutralizada durante cerca de veinte minutos y, a partir de ahí, el descenso se vivió con un silencio distinto. No fue el único susto serio. También hubo caídas de la austriaca Nina Ortlieb y de la andorrana Cande Moreno, otro recordatorio de lo que exige este trazado cuando la velocidad se convierte en un juicio sin apelación

Evacuación de Cande Moreno y estreno olímpico de Caminal
No hubo representación española en el descenso femenino, pero sí andorrana, con una jornada agridulce para el País de los Pirineos. Cande Moreno vio truncadas sus opciones nada más empezar tras una fuerte caída en el primer salto del trazado de Cortina d’Ampezzo, con un giro violento de la rodilla izquierda en la recepción y posterior impacto contra las redes, lo que obligó a evacuarla en helicóptero para poder reanudar la prueba y dejó una preocupación máxima, además, por producirse dos años después de su grave lesión en la rodilla derecha en este mismo escenario. Como consecuencia de la caída, la esquiadora andorrana se rompió el ligamento cruzado de la pierna izquierda, según confirmaron las primeras exploraciones realizadas por los servicios médicos.
Con la carrera ya relanzada y una pista más pesada por el paso de las mejores, Jordina Caminal debutó en unos Juegos con el dorsal 29 y completó un descenso sólido para firmar la 24ª plaza con 1:41.34, a 5.24 del mejor tiempo, un estreno esperanzador en medio del golpe anímico que supuso la caída de Moreno. No fue el único susto serio. También se fue al suelo la austriaca Nina Ortlieb.
Breezy Johnson: «En descenso siempre estás al filo de la navaja»
En zona mixta, Breezy Johnson recordó que el oro llega tras un camino largo y nada recto, especialmente en Cortina, donde se lesionó de gravedad antes de los Juegos de 2022. «Ha sido un camino complicado», resumió, con la medalla ya colgada y la emoción todavía fresca.
Sobre su bajada, Johnson explicó que fue un ejercicio de intuición y equilibrio, ese punto exacto en el que el descenso se decide entre la velocidad y el error. «Sentí que hice una buena manga. Hubo tramos en los que no estuve perfecta, pero intenté dejar correr los esquís. Noté que iba rápida. Donde cometí errores me preguntaba si eran errores míos o si eran errores porque iba muy rápido. En descenso siempre estás al filo de la navaja y hoy conseguí mantenerme en ese filo para ir rápida». Y admitió que al cruzar meta ya intuía que podía estar ante un día grande. «Al terminar pensé que quizá podía valer para el oro, en cualquier caso para una medalla. Cuando Emma estaba en pista empecé a estresarme, pero después fue más agradable seguirlo».
Johnson también puso palabras a lo que no se ve desde fuera, el peaje de años para llegar a un título olímpico. «La gente te envidia cuando eres campeona olímpica, pero no envidia el recorrido que te lleva a ese título. Ha sido un camino complicado, pero la única solución es seguir intentándolo, porque no quieres quedarte sentada con remordimientos».
Y en un día que cambió de tono por la caída de Lindsey Vonn, la campeona olímpica tuvo un mensaje especialmente empático, desde la experiencia de haber visto esta pista arrebatar sueños. «No puedo decir que sepa lo que está viviendo ahora mismo, pero sí sé lo que significa estar aquí, estar en la pelea en unos Juegos Olímpicos, y ver cómo esta pista te consume y te roba tus sueños». Johnson recordó que su accidente en Cortina en 2022 fue uno de los golpes más duros de su vida y puso el foco donde más duele. «Lo que más duele no es el dolor físico, ese dolor se puede gestionar. Lo que más duele es el dolor mental. Le deseo lo mejor a Lindsey y espero que esto no sea el final para ella»
Olympia delle Tofane, la pista que exige de verdad
El descenso clásico de Cortina d’Ampezzo alterna tramos de pura inercia con cambios de apoyo y zonas donde la línea manda tanto como el valor. Aquí, un error se paga con tiempo… o con susto.
- Ubicación Cortina d’Ampezzo, Dolomitas italianos
- Longitud 2.572 m
- Desnivel 760 m
- Altitud salida a 2.320 m y llegada a 1.560 m
- Pendiente máxima hasta el 65%
- Tramo mítico Tofana Schuss, el sector más vertical y rápido entre rocas



