Corinne Suter firmó el gran golpe de la primera jornada de la Copa del Mundo de Andorra al imponerse en el descenso de la pista Àliga en El Tarter con 1.31.62. No ganaba en Copa del Mundo desde finales de 2022 y volvió a saborear el triunfo después de una importante operación en la rodilla izquierda a comienzos de 2024 y de nuevos contratiempos esta temporada, un desgarro muscular en el gemelo izquierdo y una fractura no desplazada en la parte posterior del pie derecho.
La suiza, campeona del mundo de descenso en 2021 y campeona olímpica en 2022, regresó a lo más alto cuatro años después de su última victoria en la disciplina. Ya sabía lo que era brillar en Andorra, plata en las Finales de Copa de Europa de 2014 y bronce en las Finales de la Copa del Mundo de 2019, y volvió a demostrar que en la Àliga se siente en casa. Su victoria también tuvo premio doble, ya que le permitió escalar del puesto 27 al 16 en la clasificación del descenso. La carrera se disputó bajo un sol cálido y Suter sacó partido a un dorsal bajo con una bajada muy sólida de principio a fin.
La competición tuvo un sabor especial para el equipo de la organización de Soldeu-El Tarter porque llegó en la pista Àliga, que este 27 de febrero celebraba su décimo aniversario dentro del circuito de la Copa del Mundo FIS. Y también porque sirve para poner en valor el trabajo de Grandvalira, que ha convertido esta cita en algo casi “normal” a ojos del aficionado cuando, en realidad, es todo lo contrario. Detrás hay meses de planificación, un esfuerzo diario del equipo técnico y una logística milimétrica para que el trazado llegue en condiciones, la seguridad sea impecable y el espectáculo fluya como si fuera lo más sencillo del mundo.

Podio muy apretado
La carrera se resolvió con márgenes mínimos. Nina Ortlieb fue segunda a 0.11 y Sofia Goggia completó el podio a 0.24, en una jornada que reforzó la sensación de máxima igualdad en un descenso de altísima velocidad. En términos de clasificación, el día no movió las primeras posiciones, con Lindsey Vonn aún al frente de la general de descenso y con Emma Aicher y Kira Weidle-Winkelmann en el radar de una disciplina que se está decidiendo sin una clara favorita, tras la lesión de Vonn. La estadounidense Breezy Johnson se quedó a las puertas del podio y fue quinta a 0.61.
También pesó una baja de última hora. La italiana Federica Brignone, doble campeona olímpica en Milano Cortina, no tomó la salida y prefirió no forzar en la primera de las tres pruebas de velocidad previstas en Andorra. Su presencia en los dos supergigantes del fin de semana queda en el aire y se convierte en una de las incógnitas del programa.

Jordina Caminal gana experiencia
En clave andorrana, Jordina Caminal no logró puntuar -entrar entre las 30 primeras-, pero sí firmó su mejor resultado en Copa del Mundo en descenso. Fue 40.ª a 3.84 de la ganadora, mejorando su debut de enero en Zauchensee, donde terminó 53.ª. Caminal Reconoció un error en el Curvone, pero salió con la sensación de haber estado cerca de su techo del día y destaco que “creo que estuve cerca de mi máximo nivel. Realmente tengo ganas de seguir consolidándolo y seguir creciendo en la gran competicción». Y se llevó un recuerdo difícil de borrar ……..con el empuje desde la grada, “me ha sorprendio y me ha llegado al corazon el corazón ver a tantos niños en la grada gritando mi nombre; se me ha puesto la piel de gallina”.
World Cup Village a pleno y Àliga en modo aniversario
El ambiente fue uno de los grandes triunfos del día. La llegada se llenó de aficionados alrededor del World Cup Village, con unos 400 escolares animando con especial energía a Jordina Caminal. Para el fin de semana se espera todavía más público, con zona VIP y entradas agotadas en las gradas.
El secretario general de la Copa del Mundo, Marc Mitjana, subrayó el trazado impecable tras un mes y medio de trabajo técnico, capaz de mantener la pista en condiciones pese al aumento de temperaturas.
La jornada, además, coincidió con una fecha simbólica. El 27 de febrero se cumplieron diez años del estreno de la Àliga en la Copa del Mundo, aquel supergigante de 2016 que ganó Federica Brignone. En aquella primera edición también compitieron referentes como Lara Gut-Behrami y Lindsey Vonn, ausentes en Andorra una década después, por lesión.



