Lindsey Vonn lanzó mensaje:"No fue un final de cuento; fue la vida"

Lindsey Vonn habla tras dos operaciones y asume el golpe «No fue un final de cuento; fue la vida»

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Entre el dolor y el mensaje

La estadounidense explica la caída, desvincula la lesión de su historial y asume el riesgo del descenso con un mensaje de superación

Lindsey Vonn
Lindsey Vonn posa con los brazos abiertos ante una gran bandera de Estados Unidos, en una imagen promocional con el mono del equipo nacional. (Copyright/U.S. Ski & Snowboard Team)

La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn se expresó horas después de ser sometida a dos operaciones para estabilizar la fractura del fémur de su pierna izquierda y, en principio, continúa en cuidados intensivos. Las dos cirugías fueron realizadas por un equipo de médicos ortopédicos y plásticos del Hospital Ca’ Foncello de Treviso, y estuvieron supervisadas por el médico personal de la atleta.

En un primer mensaje, Vonn asumió el golpe con una reflexión íntima sobre lo que significaba para ella esta cita olímpica. «Mi sueño olímpico no terminó como soñaba. No fue un final de cuento ni una historia de hadas; fue simplemente la vida. Me atreví a soñar y trabajé muchísimo para lograrlo. Porque en el esquí alpino de descenso, la diferencia entre una línea estratégica y una lesión catastrófica puede ser de apenas 5 pulgadas.»

La caída explicada al milímetro y sin relación con el LCA

Después, la estadounidense quiso explicar con precisión el instante que desencadenó la caída, subrayando que no tuvo relación con su historial de lesiones. «Simplemente iba 5 pulgadas demasiado cerrada en mi línea cuando mi brazo derecho se enganchó por dentro de la puerta, me retorció y provocó mi caída. Mi LCA y lesiones anteriores no tuvieron absolutamente nada que ver con mi caída.»

Vonn también aportó detalles sobre el alcance del daño sufrido y el camino médico que, según ella misma, queda por delante. «Por desgracia, sufrí una fractura compleja de tibia que ahora mismo está estable, pero requerirá varias cirugías para repararla correctamente.»

Pese al final abrupto, la campeona insistió en que volver a una salida de máximo nivel ya era, en sí, una conquista personal, aun con el riesgo asumido. «Aunque el descenso no terminó como esperaba y, pese al intenso dolor físico que me causó, no me arrepiento de nada. Estar ayer en la salida fue una sensación increíble que nunca olvidaré. Saber que estaba allí con opciones de ganar fue una victoria en sí misma. También sabía que competir era un riesgo. Siempre lo fue y siempre será un deporte increíblemente peligroso.»

«Lo intenté. Soñé. Salté»

En el tramo más emocional del texto, Vonn trasladó esa lógica del riesgo al plano vital, con una defensa del intento por encima del resultado. «Y, al igual que en el esquí, en la vida asumimos riesgos. Soñamos. Amamos. Saltamos. Y a veces nos caemos. A veces se nos rompe el corazón. A veces no alcanzamos los sueños que sabemos que podríamos haber logrado. Pero esa es también la belleza de la vida: podemos intentarlo.»

Su conclusión fue casi un mantra, breve y directo, como respuesta al golpe. «Lo intenté. Soñé. Salté.» Y cerró con un mensaje a quienes la han acompañado en el camino, reivindicando la valentía de apostar por uno mismo. «Espero que, si os lleváis algo de mi recorrido, sea que todos tengáis el valor de atreveros a lo grande. La vida es demasiado corta como para no apostar por uno mismo. Porque el único fracaso en la vida es no intentarlo.» «Creo en vosotros, igual que vosotros creísteis en mí.»

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  • Miquel Ribas

    Periodista y Editor de Turiski