Marco Odermatt selló en Courchevel una nueva página de época en el esquí alpino al asegurarse de forma matemática su quinto Globo de Cristal de la general y el tercero consecutivo en descenso, en una jornada que también coronó al austriaco Vincent Kriechmayr como vencedor de la prueba y sirvió de despedida al veterano francés Adrien Théaux. La resolución anticipada del gran globo resta algo de tensión a las finales de la Copa del Mundo, que se disputarán del 21 al 25 de marzo en Lillehammer, donde el título masculino absoluto ya llegará decidido.
Podio para cerrar dos coronas
El suizo, de 28 años, necesitaba rematar cuentas en la pista francesa y lo hizo con un tercer puesto de enorme valor competitivo. Kriechmayr se llevó la victoria, mientras que el italiano Giovanni Franzoni acabó segundo. Odermatt, a 31 centésimas del ganador, resistió en un descenso exigente para confirmar en el mismo día dos títulos que refuerzan aún más su dominio en la Copa del Mundo.
La resolución del Globo de descenso quedó prácticamente sentenciada cuando su compatriota Franjo Von Allmen, único rival con opciones matemáticas, no pudo completar la bajada tras cometer errores en la zona media. A partir de ahí, a Odermatt le bastó con sostenerse entre los mejores para completar otra exhibición de regularidad, la gran seña de identidad de una temporada en la que ha vuelto a gobernar el circuito con autoridad.
Una serie reservada a los gigantes
El logro de Courchevel sitúa a Odermatt en una dimensión todavía más exclusiva. Hizo un poco más de historia en su deporte, ya que antes que él solo Marcel Hirscher, con ocho títulos consecutivos entre 2012 y 2019, y Annemarie Moser-Pröll, con cinco entre 1971 y 1975, habían conseguido enlazar cinco generales seguidas en la Copa del Mundo.
Con este quinto gran globo consecutivo, el esquiador suizo iguala además los cinco títulos de Marc Girardelli y sigue escalando en un palmarés que ya lo coloca entre los grandes nombres de todos los tiempos. Su dominio no se limita a la general. En Courchevel cerró también su tercer Globo de descenso seguido, una muestra más de su capacidad para imponerse tanto en velocidad como en las disciplinas más técnicas.
La regularidad de todo un invierno
Los números explican con claridad el peso de su temporada. Odermatt alcanzó en Courchevel los 1.590 puntos en la general, una renta inalcanzable sobre Lucas Pinheiro Braathen, segundo con 958 y sin opciones de sumar en descenso, ya que no partriciopa en pruebas de velocidad. En total, el suizo firma ya 11 victorias este invierno y 20 podios en la Copa del Mundo, registros que lo consolidan como el esquiador más completo y más sólido del curso.
Ese dominio a lo largo de todo el invierno adquiere incluso más valor porque no pudo cumplir uno de los grandes objetivos que se había marcado en la temporada. Odermatt no logró coronarse como el gran rey alpino de los Juegos Olímpicos de Bormio, donde se quedó fuera del oro y tuvo que conformarse con dos medallas de plata y una de bronce. Lejos de frenarlo, ese desenlace olímpico parece haber reforzado su hambre competitiva en el circuito.
El orgullo de seguir arriba
Al terminar, el líder suizo puso palabras al valor de este nuevo éxito. “Para mí, el globo de descenso se ha convertido en lo más importante de mi carrera, y ganarlo por tercera vez seguida, con una ventaja tan grande, lo hace aún más especial”, afirmó. Y añadió una idea que resume bien su dimensión actual. “Ser tan constante en cada carrera y en cada condición, luchar por el primer puesto cada semana y en cada carrera con toda la presión me llena de orgullo”.
Sus declaraciones retratan bien el perfil competitivo de Odermatt. No se trata solo de ganar, sino de sostener ese nivel de exigencia durante todo el invierno, sobre cualquier nieve y en cualquier escenario. Ahí reside precisamente una de las claves de su hegemonía.

La despedida de Théaux a los 41 años
La jornada dejó también una despedida cargada de simbolismo para el esquí francés. Adrien Théaux, de 41 años y con 335 carreras en la Copa del Mundo, afrontó en Courchevel el último descenso de su trayectoria deportiva, cerrando así una prolongada etapa en la élite. El veterano galo, 50º en meta, dijo adiós en casa y en una prueba especialmente significativa dentro del calendario alpino.
Top 10 descenso de Courchevel
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Top 10 clasificación de descenso
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