Oriol Cardona y Ana Alonso cosecharon el bronce en la final del relevo mixto de esquí de montaña en Bormio tras una portentosa actuación del catalán, el mejor de todos los participantes a nivel individual. El oro fue para los franceses Emily Harrop y Thibault Anselmet y la plata para los suizos Marianne Fatton y Jon Kistler, dos parejas que, como España, llegaban con el aval de las medallas del sprint y con galones mundiales en un formato que exige algo más que velocidad pura, exige técnica, cabeza y transiciones limpias.

Un relevo olímpico donde se gana y se pierde en las transiciones
El relevo mixto, en su versión olímpica, es una prueba traicionera. Cuatro vueltas en orden fijo mujer-hombre-mujer-hombre, cada una con dos subidas y dos bajadas y con las transiciones como territorio decisivo, donde se ganan segundos sin hacer ruido y se pierden de golpe cuando la coordinación falla. Francia, doble campeona del mundo vigente en la disciplina, salió con la lección aprendida y con la ambición intacta. Harrop tomó el mando desde los primeros metros y completó la primera posta con una renta sólida. Anselmet, saboyano de 28 años y uno de los grandes referentes del circuito, sostuvo el liderato en la segunda vuelta y dejó a Francia en la mejor posición para gestionar el tramo central de la carrera.

Ana abre y Oriol cambia el guion
España, en cambio, jugó con otro guion. Ana Alonso abrió el fuego con un primer relevo valiente y competitivo, pero la carrera ya venía lanzada. La granadina entregó el testigo a Cardona en cuarta posición y a 17 segundos de los franceses. La diferencia no era dramática, pero sí exigente. En esa situación, lo normal es limitar daños, aguantar el pulso y esperar errores ajenos. Cardona decidió otra cosa. El catalán se puso a correr como si la prueba fuera suya.
Primer relevo de Cardona, recorte real y salto al podio provisional
Su primera vuelta fue un ejercicio de eficiencia y agresividad controlada. Cardona completó su relevo en 6:02.4 y, más allá del crono, lo que impresionó fue el impacto inmediato en la clasificación. Devolvió a Ana Alonso el segundo relevo en tercera posición, recuperando un puesto, y además recortó la desventaja con Francia de 17 a 13.6 segundos, una ganancia neta de 4 segundos frente a un dúo tan consolidado como Harrop y Anselmet. Ese tramo fue el primer aviso serio de lo que vendría después. Cardona ya estaba compitiendo no solo por el podio, sino por la jerarquía individual del día.

La segunda posta de Ana y la penalización que pesa
El tercer relevo, de vuelta para Ana Alonso, fue el gran punto de inflexión para España. La granadina tiró de pundonor, pero el cuerpo empezó a pasar factura en un formato que castiga cada cambio de ritmo. En ese segundo relevo, Alonso sufrió y fue cediendo, hasta entregar a Cardona en quinta posición y a 37 segundos de Francia. La situación se complicó todavía más por un detalle que en el relevo mixto es letal. En la última transición, Alonso superó la línea donde debía colocarse las pieles de foca para afrontar la pequeña recta final y el gesto se tradujo en una penalización de tres segundos.
La exhibición definitiva, la vuelta más rápida de toda la final
Con ese panorama, el bronce parecía alejarse, pero ahí volvió a aparecer Cardona con su segunda y definitiva exhibición. Su última vuelta no fue simplemente buena, fue un golpe sobre la mesa. Cardona cerró su relevo en 5:54.2, que fue la vuelta más rápida de toda la final entre todos los hombres y mujeres que participaron. Mejoró 8.2 segundos respecto a su primera posta, un dato que explica su capacidad de ir de menos a más en el momento más exigente, cuando ya pesan los lactatos y la cabeza empieza a negociar.
La superioridad del catalán también quedó reflejada en los sectores clave. En su primera posta firmó un 1:59.0 en la segunda subida, el mejor parcial del sector. En la última vuelta, volvió a ser el más rápido en la segunda subida con 2:06.8. Es decir, Cardona no solo remató con el mejor tiempo global, sino que además fue el más eficiente en los tramos donde se decide la carrera, cuando las transiciones ya han vaciado piernas y el ascenso vuelve a exigir potencia pura.

Comparación directa con Francia y Suiza
La comparación con los rivales directos todavía realza su actuación. Thibault Anselmet, campeón olímpico, pasó de 6:06.1 a 6:07.8, es decir, fue 1.7 segundos más lento en su segunda vuelta. Jon Kistler, plata con Suiza, cayó de 6:06.4 a 6:18.4, 12 segundos más lento. Mientras los mejores del planeta intentaban sostener el ritmo, Cardona lo elevó. Ese dato es demoledor en lectura olímpica. Cardona fue el único que, en la parte final de la carrera, aceleró de verdad.
Francia campeona olímpica, España al podio con firma propia
Francia, pese a algún susto en transiciones en la tercera vuelta, mantuvo el control del relato y se proclamó campeona olímpica. Harrop y Anselmet lideraron de principio a fin y gestionaron con oficio un final en el que la ventaja llegó a comprimirse. En la última subida, Anselmet incluso se permitió levantar los brazos antes del descenso final hacia meta, donde Harrop le esperaba para celebrar un oro que tiene valor histórico, el primero del relevo mixto de esquí de montaña en unos Juegos. Suiza, sólida y paciente, aprovechó el pequeño margen que dejó Francia en el tramo final para asegurar la plata. España, a base de coraje y de un Cardona imperial, rescató el bronce.

La evidencia del día y el asterisco físico de Ana
El podio premió a los equipos, pero la carrera dejó una evidencia que no admite discusión. Oriol Cardona fue el mejor atleta individual de la final, el que más influyó en la clasificación con sus dos relevos y el único capaz de firmar la vuelta más rápida cuando todo estaba ya en combustión. España celebró el bronce, pero la lectura más potente es otra. Cardona se comportó como un campeón absoluto, un corredor que no se limita a resistir, un atleta que, incluso sin oro, marca el techo de la prueba.
Y queda la sensación inevitable de lo que pudo ser si Ana Alonso hubiera llegado al cien por cien. La andaluza compitió todavía condicionada por el grave accidente de finales de setiembre que sufrió entrenando en bicicleta de carretera en Sierra Nevada, cuando fue embestida por un todoterreno y se lesionó en la pierna derecha con rotura del ligamento cruzado anterior y rotura del ligamento colateral interno.
Por qué hubo dudas en meta
En la llegada hubo cierta confusión por un cambio normativo introducido el año pasado en el régimen de penalizaciones. La sanción por ese tipo de error en el caso de la linea de transición de llegada puede ser de tres o 30 segundos, según la interpretación del jurado.
Son tres segundos si se considera que no hay intencionalidad, como ocurrió en este caso, y 30 segundos si el jurado entiende que la acción merece una valoración más grave. No todos los equipos tenían interiorizado todavía ese matiz.
Las selecciones disponían de diez minutos para presentar alegaciones. No se registró ninguna dentro de plazo y Estados Unidos intentó presentar una protesta fuera de tiempo, por lo que no fue admitida.
Clasificacion Final skimo relevos mixtos Milán Cortina 2026
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