Jaume Pueyo terminó 26º y Bernat Sellés 29º en el sprint clásico de esquí de fondo de los Juegos Olímpicos de Milano Cortina 2026, un doble resultado que mete por primera vez a dos fondistas españoles en el top 30 de una prueba olímpica de velocidad. Marc Colell se quedó fuera del corte y cerró la clasificatoria en la 55ª posición. Aun así, el mejor resultado individual de un fondista español en unos Juegos sigue teniendo nombre propio, la catalana Laura Orgué, décima en el 30 km de los JJ.OO. de Sochi 2014, una actuación que aún marca la cota más alta en clave olímpica.
En la lucha por las medallas del esprint, estilo clásico, el noruego Johannes Klaebo volvió a imponer su ley y firmó el oro, por delante del estadounidense Ben Ogden, plata, y del también noruego Oskar Opstad Vike, bronce.

Pueyo se queda sin premio en su serie
El dato es grueso y el contexto lo hace aún más valioso. España no solo colocó a Pueyo y Sellés en las baterías, también lo hizo en una especialidad que castiga cualquier mínima duda de ritmo o colocación. Ya había ocurrido una vez en Copa del Mundo, en Ruka 2024-2025, con Pueyo 18º y Sellés 24º, pero en clave olímpica el salto tiene otra dimensión. Y llegó en Tesero, en un sprint clásico que mezcló velocidad pura, lectura táctica y un final siempre cruel para quien se queda sin rebufo.
Pueyo fue el primero de los españoles en salir y lo planteó como se plantean las clasificatorias que se quieren ganar, sin guardarse nada pero dosificando para el último tramo. En el intermedio del km 0,8 ya era 16º a 5.1 del mejor registro. Y en meta, en el 1,5 km, se metió directamente en el top 12 empatado con el suizo Janik Riebli a 8.44, una clasificación de nivel que le permitió sacarse la espina de Beijing 2022, cuando se quedó fuera por centésimas.
En cuartos, le tocó una serie exigente con Noe Naeff, Riebli, Ondrej Cerney, Simone Dapra y Anton Grahn. El catalán leyó bien el guion, esperó su momento y lanzó el ataque donde debía, en la subida. El plan salió tan bien que a falta de 250 metros llegó a colocarse primero. Pero el sprint es un deporte de detalles y, en la recta final, se vio superado por sus rivales para acabar sexto de la serie y cerrar la prueba con ese 26º puesto que sabe a poco cuando estuvo tan cerca de meterse en semifinales.
Tras competir, Pueyo resumió ese regusto agridulce con honestidad y precisión. “Me he encontrado muy bien, creo que he hecho una buena estrategia. Me he equivocado de traza en el último tramo, he cogido la más lenta y eso ha hecho que se me acabara el ‘gas’ antes y la recta de meta ha sido muy mala. Estoy contento porque he mejorado mi nivel en estilo clásico. En líneas generales estoy satisfecho porque he hecho lo que he podido y por la clasificatoria. El trabajo se está haciendo bien, esto no acaba aquí, hay más Copas del Mundo, vendrán otros Juegos de aquí a 4 años y espero hacerlo mejor que en estos”.

Sellés se cuela en el top 30
Sellés fue la gran sorpresa positiva del día. En el intermedio estaba fuera del top 30 a 7.3, pero remó cuando toca, en la parte final, y cerró la clasificatoria con el 29º tiempo a 11.19. Lo relevante no es solo la plaza, también los nombres a los que dejó fuera para meterse en las baterías, Miha Simenc, Gus Schumacher, Benjamin Moser o Niilo Moilanen. En unos Juegos, eso es una declaración de crecimiento.
En cuartos le tocó medirse con Harold Amundsen, Valerio Grond, Richard Jouve, Oskar Opstad Vike y JC Schoonmaker. Salió bien colocado, pero una bajada le cortó el rebufo y el corte fue definitivo. Se quedó fuera de la pelea de los cuatro de delante y acabó jugándose su serie con Jouve, sin poder superarlo en el sprint final. Sexto de la batería y 29º definitivo, con la sensación de haber cumplido el objetivo grande y haber rozado el pequeño.
Sellés lo explicó con una sonrisa que se entiende, porque en unos primeros Juegos el top 30 es un umbral que cambia carreras. “Estoy muy contento. He cumplido con mi objetivo aquí en los Juegos que era estar entre los treinta mejores. Me gustaría haber luchado más en los cuartos, pero en la subida he llegado bastante cansado, los esquís no me agarraban y he llegado la parte final con un especialista que se llevó el Globo de Cristal en la modalidad de sprint hace unos años un hecho que muestra la evolución llevada a cabo. Hemos dado guerra. Saliendo con el dorsal 48 y acabando con el 29, es muy positivo. Venía soñando con este día y haberme colado en el top 30 en mis primeros JJOO me produce una gran felicidad”.

Colell paga el trazado y ya mira al team sprint
Para Marc Colell el día fue más áspero. No encontró el punto en una pista que no se ajustaba a sus condiciones y se quedó lejos del corte. Aun así, su lectura fue clara, sin excusas y con mirada al siguiente objetivo del programa olímpico, el team sprint del 18 de febrero junto a Pueyo. “Ha sido un sprint duro, no era el resultado que esperaba, pero lo he dado todo. Sabía que el circuito no es el que iba mejor a mis condiciones. Estoy satisfecho por el esfuerzo que he realizado. He salido a un ritmo constante durante todo el trazado y en la parte final me ha faltado un poco de ‘punch’ para poder estar más adelante”.
Hosflot Klaebo, segundo oro en Milán Cortina
Mientras España celebraba su doble top 30, arriba todo siguió el patrón del dominador. Johannes Klaebo ya había sido el mejor en la clasificación y también marcó referencias en cuartos y semifinales. En la final hizo lo que hacen los que compiten con margen, tomar la cabeza desde el inicio, endurecer el ritmo cuando el grupo aún busca aire y abrir hueco en los metros decisivos. Con este triunfo suma su séptimo oro olímpico y el segundo en estos Juegos, tras el cosechado en skiathlon, la prueba que combina estilo clasico y skating, con la que se abrió el programa de esquí de fondo de los Juegos Olímpicos de Milán Cortina en la localidad de Tesero.
Clasificación final sprint clasico esquí de fondo
| 1. Johannes Klaebo (NOR) 3:39.74 2. Ben Ogden (USA) à 0.87 3. Oskar Vike (NOR) 6.81 4. Lauri Vuorinen (FIN) 11.65 5. Jiri Tuz (CZE) 18.54 6. Erik Valnes (NOR) 34.84 |



