El francés Mathéo Jacquemoud y el italiano William Boffelli han rebajado de forma contundente el récord de la Haute Route Chamonix-Zermatt al completar la travesía en 13h27’49. El El nuevo Fastest Known Time (FKT) mejora en 1 hora y 27 minutos la anterior referencia establecida en 2023 por Samuel Equy y Benjamin Védrines. La pareja salió de madrugada desde la iglesia de Chamonix y alcanzó Zermatt a las dos de la tarde tras una progresión fulgurante sobre uno de los grandes itinerarios del esquí de montaña alpino. La hazaña tiene un valor especial por el escenario en el que se produce. La Haute Route entre Chamonix y Zermatt no es una simple travesía de esquí de montaña. Es uno de los recorridos más emblemáticos de los Alpes, una línea de alta montaña que enlaza el macizo del Mont Blanc con el Valais suizo a través de glaciares, collados y largas secciones de terreno alpino. Lo que la mayoría de cordadas completan en cinco o seis jornadas, Jacquemoud y Boffelli lo resolvieron en poco más de trece horas y media.
El itinerario ronda los 100-103 kilómetros, según las variantes, con unos 8.200 o 8.300 metros de desnivel positivo y alrededor de 7.600 metros de descenso. Son cifras que ayudan a entender la magnitud del esfuerzo, pero no bastan para explicar del todo una actividad que exige resistencia, eficiencia técnica, lectura del terreno y una gestión impecable del ritmo durante toda la noche y buena parte del día siguiente.

Un objetivo muy claro desde la salida
La cordada arrancó a las 00.33 horas -5 de abril- desde la iglesia de Chamonix con una idea precisa en la cabeza. Querían romper la barrera simbólica de las 14 horas. No era una tentativa improvisada, sino una apuesta seria apoyada en el estado de forma de ambos y en unas condiciones de nieve y meteorología que, salvo en el tramo final, resultaron muy favorables para correr.
Desde el inicio, Jacquemoud y Boffelli optaron por una estrategia ligera, sin margen para la duda y con una sincronía total. Esa compenetración fue una de las claves del récord. No hubo cambios de ritmo bruscos ni momentos de desajuste. Fueron avanzando como una sola unidad, con la sensación de que ambos compartían la misma cadencia de ascenso, la misma lectura de las transiciones y la misma ambición. El resultado fue un crono de 13h27’49 que no solo rebaja el récord previo, sino que lo hace con autoridad. No se limitaron a mejorar la marca de 2023, la pulverizaron.
La montaña perfecta para medir el esquí de montaña moderno
La Chamonix-Zermatt ocupa un lugar especial en el imaginario del esquí de montaña. Tiene historia, tiene estética y tiene dureza. Es una travesía que resume muchas de las esencias del alpinismo con esquís. Glaciares amplios, collados encadenados, navegación en altura, terreno remoto y una llegada a Zermatt que añade una dimensión casi simbólica al desafío. Por eso el nuevo récord va más allá del dato cronómetrico. En realidad, habla del nivel actual del esquí de montaña de alto rendimiento. Ligereza, conocimiento del medio, precisión en cada maniobra y capacidad para sostener un esfuerzo extremo durante horas. Todo eso quedó condensado en esta travesía.
La lógica de estos grandes FKT alpinos ha evolucionado mucho en los últimos años. Ya no basta con tener motor físico. Hace falta dominar el terreno, moverse con rapidez en nieve cambiante y conservar claridad mental cuando la fatiga aprieta en las últimas horas. Esa mezcla es la que permitió a Jacquemoud y Boffelli correr tan rápido en una línea tan seria.
Jacquemoud llegaba lanzado tras su integral de los Alpes
El récord llega apenas unos días después de otra demostración mayúscula de Mathéo Jacquemoud. El francés acababa de completar una travesía integral de los Alpes en esquí de montaña, un reto monumental que reforzaba la idea de que estaba atravesando uno de los mejores momentos de su carrera en este tipo de aventuras de resistencia.
Tras alcanzar Zermatt, Jacquemoud admitió el desgaste acumulado, especialmente a partir de Bourg-Saint-Pierre, donde la ruta se le hizo más dura y larga. Explicó también que solo conocía aproximadamente un tercio del recorrido y que, pese a ello, estaba muy satisfecho por el tiempo logrado. Según relató, la noche pasó deprisa, las condiciones fueron excelentes salvo en la última bajada, donde la nieve se volvió más pegajosa, y la decisión de afrontar el reto junto a Boffelli terminó siendo un gran acierto. Más que competir entre sí, ambos entendieron que la mejor opción era formar equipo.
William Boffelli confirma su dimensión en los grandes retos alpinos
Para William Boffelli, la travesía refuerza una trayectoria cada vez más sólida en los desafíos de velocidad en alta montaña. El italiano ya había sido protagonista en 2025 por rebajar otro registro de referencia al subir y bajar el Mont Blanc con esquís desde el centro de Chamonix 4h43’24’. Ahora añade a su palmarés uno de los FKT más prestigiosos del esquí de montaña alpino. Boffelli definió la experiencia como una de las más bellas que ha vivido en montaña. Reconoció que todavía le costaba asimilar lo conseguido y subrayó el valor humano de compartir el reto con Jacquemoud, a quien conoce desde hace años del circuito de competición. En su relato aparece una idea clave. Más que una exhibición individual, lo que construyeron fue una cordada perfectamente engranada.
También explicó que, aunque la actividad era más larga que otras tentativas de velocidad que había realizado, se sintió fuerte y supo gestionar bien el esfuerzo. Esa capacidad para regular en una travesía tan larga fue fundamental para sostener el ritmo hasta Zermatt.
Una marca que eleva el listón de la Haute Route
La anterior referencia, firmada en 2023 por Samuel Equy y Benjamin Védrines, ya había colocado el listón muy alto con un tiempo de 14h54. Que dos años después alguien lo rebaje en 1 hora y 27 minutos habla del salto de nivel que supone la actuación de Jacquemoud y Boffelli. La mejora no es marginal. Es una diferencia enorme en un recorrido de esta dimensión. En términos de rendimiento, significa correr muy rápido durante toda la travesía y casi no conceder nada al cansancio, a las transiciones ni a los inevitables tramos más lentos del itinerario.
La Chamonix-Zermatt seguirá siendo una travesía soñada para miles de esquiadores de montaña cada primavera. Pero desde ahora también tendrá una nueva marca de referencia, una de esas que parecen difíciles de discutir durante bastante tiempo. En una temporada en la que los grandes retos alpinos están multiplicando su repercusión, el récord de Jacquemoud y Boffelli devuelve al primer plano esta legendaria ruta. El esquí de montaña moderno sigue ampliando sus límites sin perder del todo la esencia de la cordada, del compromiso con la montaña y del viaje largo. Y pocas travesías simbolizan mejor esa mezcla que la legendaria Haute Route entre Chamonix y Zermatt.
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La evolución del récord en la Haute Route
2016
Bastien Fleury y Olivier Meynet firmaron una de las primeras grandes referencias modernas en la travesía entre Chamonix y Zermatt, dejando un tiempo que durante años sirvió como marca de referencia.
2023
Samuel Equy y Benjamin Védrines rebajaron el listón hasta 14h54, marcando un salto importante en la historia reciente del FKT de la legendaria alta ruta alpina.
2026
Mathéo Jacquemoud y William Boffelli llevaron el récord hasta 13h27’49, mejorando en 1 hora y 27 minutos la marca de 2023 y confirmando una nueva dimensión de velocidad en la Haute Route.
El itinerario del récord
Recorrido
Iglesia de Chamonix (Francia); Col du Chardonnet; Col de la Grande Lui; Col Sud des Planards; Bivouac Musso; Col du Sonadon; Col de l’Évêque; Col du Mont Brûlé; Col de Valpelline; Iglesia de Zermatt (Suiza).
Distancia y desnivel
103 kilómetros y 8.200 metros de desnivel positivo.



