Mikaela Shiffrin volvió a agrandar su leyenda en Hafjell al imponerse en el eslalon de las Finales de la Copa del Mundo y sumar su victoria número 110 en el circuito. La estadounidense firmó otra exhibición en la estación noruega, pero el sexto gran Globo de Cristal de la general tendrá que esperar después de que la alemana Emma Aicher, una de sus rivales directas, lograra acabar en el podio y mantuviera vivas sus opciones matemáticas antes de la última carrera del calendario.
Shiffrin, de 31 años, dominó la prueba con la autoridad de las grandes ocasiones. Ya en la primera manga dejó claro que iba a por todas y marcó diferencias de forma contundente sobre una nieve primaveral y bajo el sol de Hafjell. La norteamericana construyó ahí buena parte de su triunfo y en la segunda bajada remató el trabajo con otra actuación sólida para sellar una victoria incontestable.
Superioridad aplastante en eslalon
La esquiadora de Vail acabó con 1,32 segundos de ventaja sobre la suiza Wendy Holdener y 1,36 sobre la alemana Emma Aicher, tercera clasificada. Fue una nueva demostración de precisión, fluidez y capacidad competitiva en su disciplina predilecta, en una temporada en la que ha vuelto a mostrarse casi intocable entre palos cortos.
La victoria en Hafjell fue además la novena de Shiffrin en eslalon este invierno. De las diez pruebas disputadas en esta especialidad en la Copa del Mundo, solo se le escapó una, en la que fue segunda. Un balance demoledor que confirma su dominio absoluto y que vuelve a situarla en una dimensión histórica dentro del esquí alpino.
La general se decidirá en el gigante final
El triunfo no bastó, sin embargo, para cerrar matemáticamente la clasificación general. Shiffrin necesitaba ganar y que Emma Aicher no terminara en el podio para dejar sentenciado el gran Globo. Cumplió su parte con una actuación impecable, pero la alemana respondió también a gran nivel y salvó la jornada con una tercera plaza de enorme valor.
Con este resultado, Shiffrin llega a la última prueba de la temporada con 85 puntos de ventaja sobre Aicher en la clasificación general. La resolución del gran Globo queda aplazada al gigante del miércoles, última carrera del curso, donde la estadounidense dependerá de sí misma para cerrar definitivamente la batalla por el título absoluto.
Todo a favor de Shiffrin
La situación sigue claramente de cara para la norteamericana. Para conquistar su sexta Copa del Mundo absoluta, tras las logradas en 2017, 2018, 2019, 2022 y 2023, le bastará con terminar entre las quince primeras del gigante. Si no puntuara, Aicher estaría obligada a ganar para completar una remontada tan inesperada como improbable.
Más allá de las cuentas, Hafjell dejó una imagen ya conocida durante todo el invierno. Shiffrin compite en eslalon un paso por delante del resto. Su capacidad para marcar diferencias desde la primera manga y sostener la presión en los momentos decisivos la ha convertido otra vez en la gran referencia de la especialidad y en la mujer a batir del circuito.
Una leyenda que sigue creciendo
La victoria 110 vuelve a colocar a Shiffrin en un territorio reservado solo para las grandes leyendas del deporte. Cada triunfo amplía una trayectoria extraordinaria y refuerza una regularidad competitiva difícil de igualar. En Hafjell añadió otra página brillante a su palmarés y quedó a un paso de igualar también los seis grandes Globos de Cristal de la austríaca Annemarie Moser-Pröll.
La estadounidense ya tiene en el bolsillo una nueva victoria para la historia. Ahora solo le falta rematar la temporada en el gigante final para convertir ese dominio en otro gran Globo de Cristal. En Hafjell dio el golpe. La sentencia definitiva tendrá que esperar un día más.



