Grandvalira cerró la octava edición del Snow Club Gourmet 2026 con una última jornada protagonizada por la cocina marinera de Sa Llagosta, el restaurante que David Coca dirige en Fornells, Menorca. El encuentro, celebrado en L’Arrosseria, en el sector El Tarter, puso el broche a una temporada en la que el certamen ha reunido a cinco chefs vinculados a espacios gastronómicos de referencia, todos ellos con una mirada común hacia el producto y su procedencia.
Una clausura con sabor a Menorca
La cita final tomó la forma de un almuerzo monográfico dedicado a la langosta, eje absoluto de la propuesta de David Coca. El cocinero menorquín trasladó a Grandvalira una cocina estrechamente ligada al territorio y a la tradición marinera de Fornells, con un menú que exploró distintas formas de trabajar este crustáceo sin apartarlo nunca del centro del relato.

La experiencia comenzó con un aperitivo en la terraza, con vistas abiertas sobre el pla de Riba Escorjada, a más de 2.000 metros de altitud. En ese primer pase se sirvieron ostras Poget, gildas y tartar de salmón, acompañados por Veuve Clicquot Yellow Label en formato Magnum y el vino Matusalem Aix, de la A.O.P. Côtes de Provence.
La langosta como hilo conductor
El menú principal se articuló a partir de varias elaboraciones con langosta, tratada desde registros distintos. Entre los platos figuraron el ceviche Sa Llagosta, el brioche con tartar de langosta y caviar, la langosta con puré de patata y papada Joselito, la langosta Wellington y un arroz clásico de mar y montaña con cabezas de langosta y pollo de payés. El cierre dulce llegó con una fruta osmotizada y pavlova cítrica.

Durante la jornada, David Coca resumió el sentido de la propuesta al explicar que habían “transportado Fornells a Grandvalira” con un menú monotemático en torno a la langosta, un producto que, según señaló, encuentra su lugar tanto junto al mar como en la montaña. Con esta sesión, Grandvalira puso fin a una edición marcada por la defensa del origen, la temporalidad y la identidad de cada producto. Más allá del componente gastronómico, el Snow Club Gourmet refuerza la apuesta de la estación por complementar la temporada de nieve con encuentros culinarios de formato reducido, concebidos para integrar cocina de autor y alta montaña sin perder el vínculo con el territorio de cada chef invitado.
La trufa blanca del Piamonte inaugura la 8ª edición del Snow Club Gourmet en Grandvalira
Cuatro jornadas y cinco cocineros invitados
La clausura sirvió también para completar el recorrido del Snow Club Gourmet 2025-26, una edición estructurada en cuatro jornadas y repartida entre algunos de los espacios gastronómicos más reconocibles de Grandvalira, como L’Abarset, el Wine & Meat Bar by Jean Leon y L’Arrosseria.
El ciclo arrancó con Francesco D’Errico, del Pico Bistrot de Langhe, en Italia, con una propuesta centrada en la trufa blanca de Alba de la mano de Tartuflanghe. Más adelante fue el turno de Iván Cerdeño, al frente de El Cigarral del Ángel, en Toledo, que llevó a la estación una cocina apoyada en la memoria culinaria manchega y en una depurada base técnica.



