Valentina Greggio bate el récord mundial en Vars

Valentina Greggio bate en Vars el récord del mundo de esquí de velocidad con 248,270 km/h

La italiana superó en la pista de Chabrières su antigua plusmarca de 2016 y cerró una temporada histórica con récord mundial, Copa del Mundo y título mundial.

Valentina Greggio record esquí de Velocidad
Valentina Greggio celebra en Vars el nuevo récord del mundo femenino de esquí de velocidad con 248,270 km/h. (Copyright/Insta)

Valentina Greggio batió el récord del mundo de esquí de velocidad al alcanzar 248,270 km/h en la pista de Chabrières de la estación francesa de Vars. El histórico descenso se produjo durante la celebración de la FIS Speed Masters, una cita organizada expresamente para intentar pulverizar las plusmarcas absolutas de la especialidad, conocida popularmente como el kilómetro lanzado. La italiana, de 35 años, mejoró así su anterior registro de 247,083 km/h, vigente desde el 26 de marzo de 2016, y firmó otro capítulo histórico en una disciplina extrema en la que lleva más de una década marcando el ritmo. El récord masculino, sin embargo, continúa en poder del francés Simon Billy, que fijó la plusmarca en 255,500 km/h en marzo de 2023.

Diez años de espera

El descenso de Greggio no fue solo una mejora estadística. Fue la culminación de una espera larguísima, de diez años persiguiendo una ocasión real para volver a lanzarse con todo por la mítica pista de Vars, una de las pocas del mundo que permiten coquetear con velocidades de otro planeta. La esquiadora de Verbania lo logró, además, al final de una jornada tensa, larga y cambiante, condicionada por una molesta brisa que fue retrasando una y otra vez la salida.

Valentina Greggio Vars
Valentina Greggio llevaba años persiguiendo la oportunidad de batir de nuevo el récord del mundo.(Copyright/Insta)

La dimensión de un récord

La pista de Chabrières, con una pendiente cercana al 98% en sus primeros metros, volvió a demostrar por qué ocupa un lugar central en la historia del esquí de velocidad. En ese escenario, Greggio se enfrentó no solo al cronómetro, sino también a la presión acumulada durante años. La mejora fue de poco más de un kilómetro por hora, pero su valor deportivo y simbólico es enorme, porque rompe una barrera que llevaba una década intacta y confirma que la italiana sigue ampliando los límites de su deporte.

Un ajuste de cuentas con el tiempo

La propia campeona explicó después que el récord tenía algo de ajuste de cuentas con el tiempo. “Evidentemente estaba escrito que todo ocurriera en este día”, señaló Greggio, recordando que la fecha coincidía con el aniversario de su primer gran récord. La italiana admitió que llevaban muchos años buscando una oportunidad así y que casi nunca se habían alineado todos los factores necesarios.

También desveló que durante las últimas semanas, coincidiendo con los Mundiales disputados en Vars, había competido con material muy rápido, pero sin terminar de encontrarse cómoda con la puesta a punto. Ganó el oro, sí, aunque no con la sensación de tenerlo todo bajo control. Hubo cambios de última hora, pruebas a medias y muchas bajadas sin poder exprimir de verdad la configuración ideal. Esta vez, según explicó, había que intentarlo costara lo que costara.

La referencia de Simon Billy

La decisión de los organizadores de lanzar la tentativa desde la cima de la pista resultó decisiva. La nieve no llegó a calentarse tanto como deseaban, pero el intento siguió adelante. Delante de ella había bajado Simon Billy, plusmarquista mundial masculino, y Greggio confesó que no dejaba de mirar la referencia del francés. Billy no logró mejorar su récord de 255,500 km/h, pero su presencia en la salida funcionó casi como un termómetro emocional y competitivo para la italiana.

Al final me lancé y lo conseguimos”, resumió Greggio. Y en esa frase cabe buena parte del valor de la jornada. Porque no se trataba solo de batir un número. Se trataba de confirmar que seguía teniendo la velocidad, la técnica y la sangre fría para volver a ser pionera. “Ser prácticamente tan rápida como los hombres me da una gran satisfacción”, afirmó la italiana, antes de admitir que ahora ve posible ir todavía más allá y atacar la barrera de los 250 km/h.

Una temporada para la historia

El nuevo récord redondea una temporada extraordinaria para Valentina Greggio. La italiana había conquistado hace solo unas semanas en Vars el séptimo título mundial de su carrera y también cerró el invierno con su octava Copa del Mundo. Ese triplete, récord mundial, Globo de Cristal y corona mundial, refuerza aún más la dimensión de una esquiadora que lleva años dominando la disciplina y que, a los 35 años, sigue ampliando su legado.

No sabe aún si este récord representa el cierre de un círculo o el comienzo de otro. Ella misma dejó abierta la puerta a ambas lecturas. Pero sus palabras apuntan a que el listón todavía puede subir. Después de diez años esperando una ocasión real, Greggio no solo aprovechó el momento. También dejó claro que su historia con la velocidad todavía no ha terminado.

Cifras clave de la pista de Chabrières

  • En servicio desde 1991, año en que la estación de Vars acondicionó este trazado para el esquí de velocidad.
  • Salida situada a 2.720 metros de altitud.
  • Llegada ubicada a 2.285 metros.
  • Longitud total de 1.400 metros.
  • Desnivel de 435 metros.
  • Pendiente máxima del 98% en el arranque, equivalente a 45 grados.
  • Pendiente media del 52,5%, uno de los rasgos que convierten a Chabrières en una de las pistas más exigentes del mundo para el kilómetro lanzado.
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  • Miquel Ribas

    Periodista y Editor de Turiski