Kilian Jornet ha abandonado la Western States 100 Millas 2026 en Dusty’s Corner, en la milla 38, condicionado por las molestias en la rodilla izquierda que arrastraba desde Zegama-Aizkorri. El corredor catalán, que había llegado a moverse dentro del top 10 en los primer tramo de la prueba, no pudo superar el dolor y decidió detenerse antes de entrar en la segunda mitad de una carrera que siempre castiga sin contemplaciones cualquier debilidad física.
La retirada llega en un contexto especialmente delicado. Jornet no aterrizaba en California al cien por cien, sino con una lesión de menisco ya diagnosticada tras Zegama-Aizkorri. Allí completó los 42 kilómetros de la maratón vasca a un ritmo muy alejado de su nivel habitual, casi como un ejercicio de supervivencia deportiva, después de que las molestias en la rodilla le obligaran a correr con cautela y sin opción real de pelear por la victoria.

La resonancia posterior a Zegama confirmó una rotura horizontal del menisco lateral de la rodilla izquierda, además de inflamación, edema y daño cartilaginoso en la rótula. Un diagnóstico serio, no una simple molestia de corredor, que ya había obligado al atleta de NNormal a modificar su preparación para Western States y a pasar varias semanas sin correr con normalidad.
En la Western States, la realidad ha sido más contundente que cualquier cálculo previo. Jornet había regresado a la prueba norteamericana con el aval de una trayectoria muy especial en California. Debutó en 2010 con una tercera posición y un tiempo de 16h04:50. Un año después, en 2011, ganó la carrera con 15h34:24. Y en 2025, catorce años después de aquella victoria, volvió al podio con una tercera plaza en 14h19:22, uno de los mejores registros históricos de la prueba. Esta vez, sin embargo, el cuerpo dijo basta mucho antes de Auburn.
Un abandono que cambia el relato de la temporada
La retirada en la milla 38 no puede leerse como un simple mal día. Llega después de una Zegama-Aizkorri completada con prudencia, de un diagnóstico serio en la rodilla izquierda y de varias semanas de preparación condicionada. La Western States debía aclarar hasta qué punto Jornet podía competir con una lesión de menisco todavía abierta, pero la carrera terminó confirmando que el margen era demasiado estrecho.
El abandono cambia el foco de su temporada. La pregunta ya no es solo cuándo volverá a competir, sino en qué condiciones podrá hacerlo y si tendrá sentido mantener los grandes objetivos previstos para el verano. La edición de 2026 debía servir para medir de nuevo esa vigencia. La carrera presentaba uno de los carteles más potentes de los últimos años, con Jim Walmsley, Hans Troyer, Francesco Puppi, Vincent Bouillard y otros nombres llamados a endurecer el ritmo desde muy pronto. Ese contexto competitivo, unido a una rodilla ya tocada, convirtió la aventura de Jornet en un equilibrio demasiado frágil.
El abandono en Dusty’s Corner no solo deja a la Western States sin uno de sus grandes focos mediáticos. También abre una cuestión más amplia sobre el resto de la temporada del catalán.
Su presencia en la UTMB queda en el aire
El gran objetivo de Kilian Jornet en 2026 no era únicamente Western States. Su calendario tenía un segundo gran vértice en Chamonix, donde había anunciado su regreso a la UTMB Mont-Blanc cuatro años después de su victoria de 2022. La cita francesa debía reunir de nuevo al catalán con la carrera más mediática del ultratrail mundial, en la que suma cuatro triunfos y donde aspiraba a disputar una quinta corona histórica.
No hay ninguna comunicación oficial que descarte su presencia en Chamonix –todavía es muy reciente-, pero la secuencia deportiva y médica invita a la prudencia. Primero fue Zegama, completada a ritmo tranquilo pese a tratarse de una carrera de 42 kilómetros que Jornet domina como pocos. Después llegó la confirmación de la lesión de menisco. Y ahora, la retirada en Western States antes del ecuador de la prueba.
Con este escenario, la prioridad deportiva puede quedar desplazada por la necesidad de resolver el problema de rodilla. El quirófano aparece como una posibilidad médica cada vez más difícil de ignorar, aunque por ahora no existe una decisión pública ni un calendario confirmado. Lo que sí parece evidente es que la presencia de Kilian Jornet en la UTMB Mont-Blanc ya no puede leerse como una certeza, sino como una incógnita condicionada por la evolución de la rodilla izquierda.
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Las lesiones que han marcado a Kilian Jornet
Kilian Jornet ha construido una carrera deportiva excepcional, pero no exenta de lesiones importantes. Su capacidad para volver al máximo nivel ha sido una constante, aunque la rodilla izquierda vuelve ahora a ocupar el centro del debate.
- 2006 — Fractura de rótula en la rodilla izquierda. Una caída en su juventud dejó secuelas de descompensación de fuerza y dolores intermitentes, molestias que ha tenido que gestionar a lo largo de gran parte de su carrera.
- 2017 — Operación de los dos hombros por una inestabilidad arrastrada durante años tras varias luxaciones.
- 2018 — Fractura de peroné izquierdo durante la Pierra Menta, una de las grandes competiciones de esquí de montaña. Tras varias semanas de recuperación, regresó al máximo nivel ganando el Marathon du Mont-Blanc.
- 2023 — Edema óseo en la cadera. Sufrió una lesión ósea por estrés que le obligó a apartarse de la alta competición durante meses y condicionó de forma decisiva su calendario deportivo.
- 2026 — Rotura horizontal del menisco lateral de la rodilla izquierda, con inflamación, edema y daño cartilaginoso detectado tras Zegama-Aizkorri.
- Western States 2026 — Retirada en Dusty’s Corner, milla 38, por molestias en la rodilla izquierda.



