Unos 600 esquiadores despidieron la temporada de esquí en Masella en una última jornada festiva, con solo dos pistas abiertas y ganas de apurar hasta el último giro y clausurar la temporada de esquí más larga de los Pirineos. Algunos lo hicieron incluso bajando en bañador desde la Tosa, en una clausura simbólica para una campaña que la estación de la Cerdanya cerró el 1 de mayo, después de 157 días de apertura. Masella había valorado prolongar la temporada hasta el 3 de mayo, pero la meteorología y el estado de la nieve impidieron mantener la estación abierta más allá del viernes. El balance final fue de 502.621 esquiadores y visitantes, una cifra que sitúa la campaña 2025-26 entre las más destacadas de su historia reciente.

La temporada comenzó el 26 de noviembre de 2025, cuando Masella se convirtió de nuevo en la primera estación en abrir de los Pirineos y del sur de Europa. Las primeras semanas estuvieron marcadas por el trabajo de la red de nieve producida, clave para asegurar el Puente de la Purísima y el periodo navideño. Sin embargo, el gran salto llegó en vísperas del 25 de diciembre, cuando una primera situación de levante dejó espesores superiores al metro en las pistas.
A partir de ese momento, la sucesión de frentes atlánticos y temporales de levante durante enero, febrero y los primeros días de marzo permitió acumular los mayores espesores de nieve en invierno de las últimas temporadas. Este dato fue especialmente relevante, ya que los grosores máximos suelen registrarse en primavera. En esta ocasión, la nieve llegó en el momento de mayor actividad de la estación.
La valoración de Masella
Maite Martí, directora comercial de Masella, valoró de forma muy positiva una temporada “espléndida”, con más de 500.000 esquiadores y visitantes, y acumulaciones superiores a los cinco metros de nieve. Martí destacó que las nevadas de diciembre, enero y febrero permitieron cerrar “el mejor invierno en nieve de los últimos 30 años” y despedir la campaña el 1 de mayo “por todo lo alto”, antes de empezar a trabajar en la próxima temporada con el objetivo de abrir el primer día de noviembre si las condiciones lo permitan.

Temporada marcada por la nieve
Las nevadas abundantes permitieron a Masella ofrecer el 100% de sus pistas durante más de cuatro meses, desde diciembre hasta marzo. La estación mantuvo operativo prácticamente todo su desnivel esquiable, desde la Tosa, a 2.535 metros, hasta el Pla de Masella, a 1.600 metros, con 935 metros de desnivel.
La conexión de Alp 2500 con La Molina también funcionó prácticamente a diario desde las fiestas de Navidad hasta el Lunes de Pascua, fecha en la que La Molina dio por finalizada su temporada. Según el balance de la estación, el dominio conjunto La Molina + Masella pudo ofrecer casi todas sus pistas abiertas durante la mayoría de jornadas.
El gran reto operativo fue conciliar la apertura del máximo número de remontes con la seguridad de los esquiadores durante los episodios de nevada, además de garantizar los accesos por carretera. La abundancia de nieve permitió también reducir el uso de la red de nieve producida durante buena parte del invierno.

Más de 500.000 personas en pistas
La temporada 2025-26 se cerró con 502.621 esquiadores y visitantes. De esta cifra, 404.121 fueron esquiadores y 98.500 visitantes, unos registros similares a los de la excelente campaña 2017-18, también por encima del medio millón de usuarios. La estación alcanzó un grosor máximo de 270 cm en la Tosa, a 2.535 metros, y acumuló más de cinco metros de nieve a lo largo de la campaña. Además, registró 2.312 días de esquí vinculados a intercambios de forfaits nacionales e internacionales.
La asistencia fue especialmente elevada durante Navidad y en los fines de semana de enero y febrero. Masella registró varias jornadas con más de 9.800 esquiadores al día, favorecidas por la apertura de todo el dominio esquiable, lo que permitió repartir mejor el flujo de usuarios por la estación.
El Puente de la Purísima también tuvo una buena respuesta de público, con tres jornadas de buen tiempo, buena nieve y todo el desnivel esquiable operativo. Enero y febrero fueron los meses de mayor actividad, mientras que Carnaval destacó por una notable presencia de familias.
La Semana Santa mantuvo una buena respuesta, con nieve polvo hasta el Viernes Santo y nieve primavera en los últimos días de la temporada. A partir de entonces, el número de usuarios descendió progresivamente, aunque se mantuvo una presencia significativa de esquiadores con forfait de temporada, un público fiel que suele aprovechar la duración de la campaña en Masella.

El esquí nocturno se consolida
La temporada de esquí nocturno comenzó el 7 de diciembre y finalizó el 14 de marzo, con 18 noches de apertura en jueves, sábados y festivos. La buena respuesta de los usuarios confirma la consolidación del esquí nocturno dentro de la oferta de Masella, asociado también a las cenas de montaña en el Restaurant del Pla de Masella y a las fiestas après-ski.
El Möod Masella acogió 20 fiestas après-ski, con más de 8.000 asistentes, además de sesiones con música en directo, DJ y eventos especiales durante los fines de semana y algunas jornadas festivas de Navidad.
La temporada también incluyó una veintena de carreras de esquí, entre ellas pruebas consolidadas como el Cargol de Neu del CANM-C Memorial Josep M. Bosch Aymerich o el Picarol de Neu Trofeu CET. A ello se sumaron eventos de patrocinadores, actividades de formación en medicina de montaña y la bajada de antorchas de los 40 años del programa Temps de Neu, con 2.500 participantes.
Las cifras clave de Masella 2025-2026
- 502.621 esquiadores y visitantes
- 157 días de apertura
- 404.121 esquiadores
- 98.500 visitantes
- 270 cm de nieve máxima
- 18 noches de esquí nocturno
- 20 fiestas après-ski



