Nico Molina y Svetlana Nurmukhametova fueron los grandes protagonistas de la Penang Skyrace 2026, quinta prueba de la Merrell Skyrunner World Series, disputada el pasado sábado sobre 30 kilómetros y 2.400 metros de desnivel positivo en los senderos selváticos de Penang, en Malasia. La prueba volvió a confirmar la dureza del skyrunning tropical, donde el calor, la humedad, la vegetación y el terreno técnico obligan a competir con algo más que velocidad. En Penang no solo cuenta correr rápido. También saber resistir el ambiente.
Nico Molina impone su ley en la selva de Penang
Nico Molina impone su ley en la selva de Penang
La prueba masculina empezó con Morgan Elliot tomando la iniciativa desde los primeros kilómetros. El estadounidense del equipo Merrell salió con ambición, marcó un ritmo agresivo y trató de abrir carrera antes de que el calor convirtiera cada subida en una prueba de desgaste. Sin embargo, Nico Molina leyó mejor el desarrollo de la carrera. El corredor español del equipo Scott esperó su momento y lanzó el movimiento decisivo en torno al kilómetro 10. A partir de ahí, tomó el mando y no volvió a ceder la primera posición. En un escenario donde la humedad penalizaba cualquier exceso, Molina construyó su victoria con una mezcla de fuerza, control y resistencia.

El granadino cruzó la meta en 3h34:10 y confirmó el gran arranque de temporada del skyrunning español en el circuito internacional de la Copa del Mundo de skyrunning. Su victoria en Penang se suma a las de sus compatriotas Manuel Merillas y Sara Alonso, que ya habían firmado una doble victoria española en los Acantilados del Norte y en la Calamorro Skyrace, reforzando el protagonismo de los corredores españoles en este inicio de curso.
Su victoria tuvo además un componente estratégico, porque llegó en una prueba especialmente exigente, lejos de los escenarios alpinos habituales y en condiciones muy diferentes a las que suelen marcar el calendario europeo. Molina confirmó su capacidad para competir al máximo nivel en una prueba de calor extremo y perfil técnico. Por detrás, el japonés Shoma Otagiri aprovechó el desgaste de Elliot para progresar hasta la segunda posición. Otagiri acabó en 3h41:58, mientras que Kristjan Chapman, de Islandia y del equipo Kailas Fuga, completó el podio masculino con 3h55:18. El top 5 lo cerraron Weston Hill, de Nueva Zelanda, y Lucas Mouret, de Francia, en una clasificación muy internacional. Molina confirmó su capacidad para competir al máximo nivel en una prueba de calor extremo y perfil técnico.
Un final agónico en la carrera femenina
La carrera femenina tuvo un desenlace todavía más apretado. Elena Karanfiloska, de Macedonia y del equipo Lurbel, lideró buena parte de la prueba con un ritmo sólido y constante. Su carrera parecía encaminarse hacia la victoria, pero Svetlana Nurmukhametova fue reduciendo diferencias de forma progresiva. El duelo se resolvió en los últimos metros. Nurmukhametova alcanzó a Karanfiloska en el tramo final y la superó en un sprint agónico para llevarse la victoria con un tiempo de 4h09:37. La diferencia fue mínima, apenas tres segundos, en uno de los finales más emocionantes de esta edición de la Penang Skyrace. Karanfiloska terminó segunda con 4h09:40, después de haber sostenido el liderato durante buena parte del recorrido.
La belga Vanja Cnops completó el podio femenino con 4h26:10. La carrera dejó también una notable presencia asiática en el top 10 femenino, con Li Ping Wang, de China, en quinta posición, y varias corredoras malasias entre las diez primeras. La estadounidense Karina Andersen fue cuarta.

Jan Balbe gana la prueba sub-23
La actividad continuó el domingo con la carrera sub-23, disputada sobre 10 kilómetros. Jan Balbe, del equipo FEEC, se impuso en categoría masculina y sumó puntos importantes para la clasificación juvenil del Trofeo Esteban Olivero U23 de las Skyrunner World Series. En la categoría femenina sub-23, la victoria fue para Nikola Matkova, de Eslovaquia. Ambos resultados refuerzan el peso de las nuevas generaciones en el circuito internacional de skyrunning y dejan una lectura positiva para el futuro del calendario.
El corredor catalán se mostró después de la carrera todavía instalado en una nube por lo conseguido. “Ir a Malasia, volver a la Copa del Mundo y conseguir mi primera victoria en las Skyrunner World Series ya eran, por separado, un sueño. Que se hayan juntado las tres cosas ha sido una pasada”, explicó Molina. El español también subrayó la dureza extrema de la prueba, disputada con unos 30 grados y una humedad asfixiante: “Ponerse a correr por la jungla con estas condiciones es una locura”. Pese a competir con las pulsaciones “más altas que nunca”, destacó que pudo “darlo todo” y gestionar bien una carrera “nada fácil”.

El triunfo tuvo además una carga emocional muy especial para Balbe. El corredor de la selección FEEC explicó que diez días antes había fallecido su abuelo y que, al encontrarse en la otra punta del mundo, no pudo estar junto a su familia en la despedida. “No todo es siempre perfecto. Hace diez días nos dejó el abuelo y, estando tan lejos, no pude estar donde me habría gustado”, reconoció. Molina agradeció el apoyo de su familia, que le hizo sentirse cerca pese a la distancia, y dedicó también un recuerdo muy sentido a su abuelo: “Me gusta pensar que, aunque perder a alguien que quieres es muy duro, siempre lo tendrás contigo. Lo mejor que puedes hacer es sonreír por él cada vez que lo recuerdas. En esta carrera, abuelo, pasaste por mi cabeza más de una vez”.
Top 10 Penang Skyrace 2026
Categoría masculina
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Categoría femenina
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