Cruzar el Atlántico en solitario es mucho más que una carrera de velocidad. Durante tres mil millas náuticas, cada navegante deberá enfrentarse al cansancio, interpretar los cambios del viento y tomar decisiones que pueden separar una victoria de una retirada. La Route du Rhum es una de esas grandes aventuras oceánicas en las que la resistencia física, la fortaleza mental y la capacidad de anticiparse a la meteorología resultan tan decisivas como la velocidad del barco.
El domingo 1 de noviembre, a las 13:02 horas, 115 navegantes tomarán la salida de la Route du Rhum – Destination Guadeloupe 2026, la histórica regata transatlántica en solitario que une Saint-Malo (Francia) con Pointe-à-Pitre (Guadalupe). Por delante, 3.542 millas náuticas, unos 6.560 kilómetros, en un océano donde la distancia más corta rara vez es la ruta más rápida. Entre ellos estará el francés Charles Caudrelier, vencedor de 2022 y plusmarquista de la prueba, que afrontará la defensa de su título a bordo del Gitana 18, un trimarán de 32 metros cuya tecnología es tan prometedora como difícil de dominar.

Para Caudrelier no se trata simplemente de volver a ganar. Cuatro años atrás conocía su barco hasta el último ajuste. En esta edición saldrá al Atlántico con una embarcación que apenas ha completado unos meses de pruebas. Esa contradicción resume una de las historias más atractivas de esta 13.ª edición.
La regata en la que nunca basta con navegar rápido
La Route du Rhum —literalmente, «Ruta del Ron»— nació en 1978 con una premisa que conserva intacta. Cruzar el Atlántico en solitario y sin escalas, desde la costa bretona hasta el Caribe. Su primera edición ya entró en la historia. Tras más de 23 días de navegación, el canadiense Mike Birch superó a Michel Malinovsky por solo 98 segundos, una diferencia extraordinaria después de atravesar un océano. La cita cuatrienal ha evolucionado desde aquellos pioneros hasta los actuales prototipos.
En 2026 habrá seis clases: Ultim, Ocean Fifty, IMOCA, Class40, Vintage Multi y Vintage Mono. Los gigantes Ultim son los candidatos a cruzar primero la meta; las demás clases tienen sus propias clasificaciones y ritmos. Esa diversidad forma parte del atractivo de la prueba.
El momento de la salida también tiene su propia complejidad. Los grandes multicascos abandonarán las esclusas de Saint-Malo desde el viernes, antes de esperar cerca de la costa; los Class40 serán los últimos en dejar el puerto, el domingo por la mañana. Los patrones deberán estar solos a bordo cuatro minutos antes de la salida. Las maniobras y la gestión del sueño recaerán sobre cada navegante.

Dos españoles ante el Atlántico
La participación española tendrá dos representantes en Class40, la categoría más numerosa de la Route du Rhum. El barcelonés Pep Costa, de 27 años, competirá con el VSF Sports y figura entre los aspirantes a las primeras posiciones, mientras que la mallorquina Aina Bauzà, de 31 años, afrontará la travesía con el Aina Bauza Ocean Racing – Fondation Alice Milliat. Ambos debutarán en una competición que guarda un antecedente destacado para la vela española.
En 2014, Alex Pella ganó la Route du Rhum en Class40 a bordo del Tales II, un barco diseñado por Marcelino Botín y construido en Castellón. Doce años después, Costa y Bauzà intentarán escribir su propia historia en una de las regatas oceánicas más exigentes.
Charles Caudrelier: navegar sin conocer todos los límites
A sus 52 años, Caudrelier llega con uno de los historiales más sólidos de la vela oceánica. Ganó dos veces la Volvo Ocean Race -vuelta al mundo con tripulación y con escalas-, se impuso en la Solitaire du Figaro y en la Transat Jacques Vabre y, en 2024, conquistó la Arkéa Ultim Challenge, la primera vuelta al mundo en solitario disputada con grandes trimaranes de foils. Completó aquella circunnavegación en 50 días, 19 horas y 7 minutos. Su victoria en la Route du Rhum de 2022 fue una demostración de dominio. Con el Gitana 17, llegó a Guadalupe en 6 días, 19 horas, 47 minutos y 25 segundos, estableciendo el récord absoluto que ahora intentará mejorar. Por entonces, Caudrelier conocía a fondo el Gitana 17 y dominaba su comportamiento, la configuración de las velas y los ajustes necesarios para sacarle el máximo rendimiento
El contraste con 2026 lo explica él mismo: «Este año es muy diferente. Tengo más experiencia y confianza navegando solo con grandes multicascos de foils, pero todavía no conozco el Gitana 18 tan bien. Sé que es rápido, pero aún no rinde al cien por cien de su potencial». No es una declaración menor en una modalidad donde un error de maniobra, una avería o una mala decisión meteorológica pueden arruinar meses de preparación.
Para Gitana Team, además, la prueba encierra una historia propia. Lionel Lemonchois conquistó la edición de 2006 con el Gitana 11 en 7 días, 17 horas, 19 minutos y 6 segundos. Caudrelier prolongó esa historia en 2022. Ahora buscan una tercera victoria.

Gitana 18, un laboratorio que aprende a volar
El nuevo Maxi Edmond de Rothschild fue botado el 14 de febrero de 2026 y realizó su primera navegación el 10 de marzo. Desde entonces, el equipo ha tenido menos de ocho meses para preparar una de las máquinas más complejas de la flota oceánica. Sus dimensiones impresionan: 32 metros de eslora, 23 de manga, 19,5 toneladas de desplazamiento y una superficie vélica que alcanza 630 m² con vientos portantes. En contraste, la zona habitable del patrón ocupa apenas 4,8 m².
Su elemento más llamativo son los foils, apéndices hidrodinámicos que generan sustentación al aumentar la velocidad y permiten levantar buena parte del casco fuera del agua, reduciendo la resistencia. La velocidad aumenta, pero también la exigencia de controlar el equilibrio frente al viento y las olas. A bordo también trabajan 500 sensores, ocho kilómetros de cableado eléctrico y un piloto automático desarrollado específicamente para este trimarán.

La innovación ha tenido un precio. Durante las primeras pruebas, el equipo descubrió componentes de los foils que necesitaban sustitución. En septiembre, después de la clasificación en solitario de Caudrelier, el barco pasó cerca de 20 días en el astillero para revisar esos apéndices, sustituir elementos de la jarcia, mejorar la aerodinámica y adaptar el interior. Las pruebas frente al Sodebo Ultim y al Actual, antiguo Gitana 17, sirvieron para ajustar las velas.
El patrón suma ya más de 40 días de navegación con su nuevo barco, pero eso no equivale a haberlo probado en todas las condiciones del Atlántico. Caudrelier anticipa una travesía físicamente exigente, ya que aún le faltan automatismos para maniobrar. La Route du Rhum será, por tanto, una competición y una prueba de fiabilidad a escala oceánica.
Ocho gigantes frente a una travesía imprevisible
La clase Ultim reunirá a ocho patrones. Entre los adversarios de Caudrelier figuran Thomas Coville (Sodebo Ultim 3), Armel Le Cléac’h (Banque Populaire XI), Tom Laperche (SVR-Lazartigue) y Anthony Marchand (Actual Ultim 4), que pilotará el anterior Gitana 17. Completan la categoría Louis Burton, Guirec Soudée y Alexia Barrier, primera mujer en competir en la Route du Rhum dentro de esta clase de gigantes oceánicos.

Copyright/Eloi Stichelbaut)
Las previsiones del 30 de octubre anticipan una salida favorable, con vientos moderados del nordeste y mar relativamente tranquilo frente a Saint-Malo. La configuración atmosférica, dominada por un potente anticiclón sobre las islas británicas, podría favorecer una ruta más directa hacia el Caribe, pasando al norte de las Azores. Para los grandes trimaranes se espera una primera mitad de travesía especialmente rápida. La incertidumbre llegará después, cuando la debilidad de los alisios y los posibles cambios del viento obliguen a revisar las estrategias de navegación.
En los multicascos, el reglamento permite recibir asesoramiento meteorológico desde tierra. En las categorías de monocascos está prohibido. Esa ayuda no elimina la soledad del patrón ni el riesgo de las maniobras: encontrar la ruta adecuada sirve de poco si no se puede mantener la velocidad o si falla el barco. Caudrelier evita presentarse como favorito pese a defender el título. «Tenemos algunas armas para esta regata, pero todavía no todas», admite. Una frase que define bien el desafío. Su reto será atravesar el Atlántico más rápido que nadie mientras descubre, sobre la marcha, hasta dónde puede llevar su nuevo gigante.
Route du Rhum 2026, en cifras
Datos de la regata
Salida: 1 noviembre · 13:02 h
Origen: Saint-Malo (Francia)
Meta: Pointe-à-Pitre (Guadalupe)
Distancia: 3.542 millas náuticas
Participantes: 115 navegantes
Formato: En solitario y sin escalas
Récords por categoría
Absoluto / Ultim:
Charles Caudrelier · 6d 19h 47min (2022)
Ocean Fifty:
Erwan Le Roux · 10d 21h 35min (2022)
IMOCA:
Thomas Ruyant · 11d 17h 36min (2022)
Class40:
Yoann Richomme · 14d 3h 8min (2022)
Las seis clases y sus embarcaciones



