
Los caminos que atraviesan el Pirineo francés explican buena parte de la historia de sus valles. Por ellos escaparon los cátaros, circularon mercancías y durante siglos se desplazaron los rebaños

Cada verano, los caminos del Pirineo francés se llenan de vida con el paso de rebaños trashumantes. Una estampa única para descubrir la esencia rural, gastronómica y montañesa de un

Del Atlántico al Mediterráneo, el Pirineo francés esconde un auténtico tesoro invernal: doce enclaves mágicos, repartidos entre las regiones de Ariège, Altos Pirineos, Pirineos Bearneses y Pirineos Orientales. Cada uno

Luz-Saint-Sauveur, a 711 metros de altitud y con mil habitantes, supo preservar su patrimonio a lo largo de los siglos. Es la capital del denominado Pays Toy, que en gascón

? Pyrénées 2 Vallées ofrece cuatro estaciones de esquí, conectadas con transfer de autobús, y disfrutar de los valles de los Valles de Aure y de Louron. Los Pirineos franceses