Realizar la travesía completa de los Pirineos españoles con esquís de montaña es uno de esos sueños que sobrevuelan desde hace años el imaginario del skimo. Un desafío de gran envergadura, reservado a montañeros muy preparados, capaces de enlazar jornadas maratonianas en alta montaña, gestionar la meteorología y adaptarse a la cambiante condición de la nieve.
La productora TN Produccions recuperó una de esas aventuras que dejan huella. Fue la que protagonizaron en el invierno de 2013 Xevi Sadurní, Joan Cardona, Jordi Palomares y Xavier Gastón, cuatro esquiadores con muchas horas de montaña a sus espaldas que firmaron una travesía de referencia en el Pirineo. El reto se tradujo en unos 350 kilómetros y 45.000 metros de desnivel acumulado a lo largo de once exigentes jornadas.
Una aventura de referencia
Uno de los protagonistas fue Joan Cardona, actual seleccionador del equipo catalán de esquí de montaña, que revivió aquella experiencia marcada por el esfuerzo, la continuidad y la necesidad de tomar decisiones constantes sobre el terreno.
La expedición arrancó en el refugio de Concas, en el Pirineo de Girona, y ya desde la primera gran jornada dejó clara la dimensión del proyecto. En un solo día completaron 70 kilómetros y 4.200 metros de desnivel, una auténtica barbaridad incluso para esquiadores experimentados. En apenas cinco días habían logrado cruzar el Pirineo catalán.
Del Pirineo catalán al aragonés
La travesía no estuvo exenta de contratiempos. Al llegar a la boca sur del túnel de Vielha, en la Val d’Aran, el grupo se vio obligado a detenerse varios días a causa del mal tiempo y del estado de la nieve. Fue uno de esos paréntesis inevitables en cualquier gran aventura invernal, donde el ritmo lo marca la montaña y no el calendario.
Superado ese impás, los cuatro montañeros retomaron la ruta y entraron en el Pirineo aragonés en la sexta jornada. A partir de ahí, la travesía encaró su tramo decisivo hasta concluir en el refugio de Orhi, ya en el Pirineo navarro, poniendo fin a una aventura excepcional de esquí de montaña de largo recorrido.
Cimas y pasos de una travesía memorable
Durante el itinerario coronaron algunas de las montañas y pasos más emblemáticos de la cordillera, entre ellas el Puigmal, la Tossa, la Tossa de Alp, la pala Sarrera, el Taillón, el Aneto, el Mulleres, la brecha de Rolando, el pico de Petrechema y el Orhi.
Más allá de la lista de cumbres, aquella travesía quedó como el testimonio de una manera de entender el esquí de montaña en su versión más completa. No solo como deporte, sino como viaje, resistencia, lectura del terreno y compromiso con una cordillera que, en inviernos contados, permite soñar con enlazar casi todo el Pirineo sobre esquís.



