Durante tres días, el Port Olímpic de Barcelona dejará de ser solo un frente marítimo de paseo, amarre y ocio para convertirse en un escaparate muy concreto del futuro inmediato. No uno imaginado a largo plazo, sino el que ya empieza a tomar forma en los muelles, en los pantalanes y en las nuevas tecnologías aplicadas a la navegación. La tercera edición del Barcelona Electric Marine Show vuelve a situar en la ciudad un debate que cada vez pesa más en el sector náutico, el de cómo descarbonizar el mar sin perder funcionalidad, industria ni competitividad.
La cita, impulsada por el Port Olímpic y la Asociación Nacional de Embarcaciones Eléctricas, se ha consolidado como uno de los encuentros de referencia de la náutica sostenible en España. Pero más allá del escaparate comercial, el interés del salón está en otra parte. En que reúne a empresas, puertos, ingenierías, fabricantes y especialistas que ya trabajan sobre soluciones reales. No se habla solo del futuro. Se enseña.

Un puerto que mira hacia otra navegación
El Moll de Mestral será el corazón de una muestra donde la electrificación de la náutica se verá en distintos formatos, desde embarcaciones hasta infraestructura de carga, pasando por nuevas propuestas de movilidad acuática y terrestre. La sensación de fondo es clara. El puerto ya no se presenta únicamente como un espacio de tránsito o de recreo, sino también como un laboratorio urbano donde probar modelos energéticos más limpios.
En este contexto podrán verse propuestas tan distintas como el catamarán eléctrico de Earthling e-Propulsion, llegado desde Nueva Zelanda, la moto de agua cien por cien eléctrica de Taiga Motors, o el nuevo punto de recarga para barcos y vehículos de VEGA Chargers, firma catalana especializada en este tipo de soluciones. A ese mapa se suman el scooter subacuático Sea-NXT Elite RS, fabricado en fibra de carbono, el fueraborda Smart 1.3 de la italiana Boatee, un nuevo llaüt con dos motores eléctricos de Electric Inside Boats y el motor Spirit 2 de ePropulsion, pensado para pequeñas embarcaciones.
Del agua al asfalto
Una de las novedades de esta edición es que el salón amplía foco y tiende puentes con la electromovilidad terrestre. No es un detalle menor. El discurso de fondo del evento insiste precisamente en esa conexión entre tierra y mar como parte de una misma transición energética. Por eso junto a las soluciones náuticas también estarán presentes expositores como Endolla Barcelona, la red pública de electromovilidad que gestiona BSM, o marcas como Tesla y Xpeng, que mostrarán varios modelos de vehículo eléctrico.
Ese diálogo se extiende también al mundo de las dos ruedas. El visitante podrá ver motocicletas eléctricas de Zero Motorcycles y la oferta de E-Letamendi, concesionario especializado en electromovilidad con marcas como Velca, Segway, eFun, Nerva, Cecotec, Silence, Next, Vmoto, Askoll, Niu o Ultraviolette. La imagen global que quiere ofrecer el certamen es la de una movilidad eléctrica más transversal, menos fragmentada, en la que el puerto se inserta como una pieza activa del ecosistema urbano.

Donde el debate también importa
El Barcelona Electric Marine Show no se queda en la exhibición de producto. El programa de conferencias refuerza precisamente esa dimensión más reflexiva y sectorial del encuentro. El viernes, en el Espai Mestral, se abordarán cuestiones como la descarbonización marina, el papel del hidrógeno como vector energético en el mar, los avances internacionales impulsados por la IEMA, el plan de acción de Barcelona Capital Nàutica para acelerar la transición de la náutica de recreo, y los cambios que empiezan a exigir los puertos deportivos en materia de regulación, recarga e infraestructuras.
La jornada incluye además una mesa redonda sobre la transición energética en los puertos recreativos con representantes de Marinas de España, Port Olímpic y la Asociación Catalana de Puertos Deportivos, así como presentaciones técnicas sobre actividades náuticas sostenibles, instalaciones portuarias y nuevos modelos de carga para embarcaciones. Por la tarde, el programa se desplaza hacia la muestra flotante, las demostraciones de carga y varias presentaciones de embarcaciones eléctricas llegadas de distintos países.
Barcelona y la economía azul
El marco de la feria también tiene lectura de ciudad. Barcelona acoge actualmente el Ocean Decade Collaborative Centre, la iniciativa vinculada a la UNESCO para impulsar la economía azul sostenible, y ese posicionamiento institucional da sentido a un evento que quiere proyectar a la capital catalana como un nodo mediterráneo en innovación marítima. Los números del sector ayudan a entender por qué este terreno interesa. En Catalunya, la náutica agrupa a unas 500 empresas, con una facturación de 1.028 millones de euros y cerca de 4.000 puestos de trabajo. Una parte muy significativa de ese volumen se concentra en astilleros de reparación, renovación, nueva construcción e industria auxiliar, donde ya empieza a crecer el peso de las empresas capaces de desarrollar soluciones de propulsión sostenible, tanto en embarcaciones de nueva fabricación como en procesos de reconversión de modelos convencionales.
Un salón abierto también a la ciudad
El evento no se cierra sobre sí mismo ni queda reservado únicamente a profesionales. Durante el fin de semana, parte de la programación se integra en La Mar de Plans, el programa de actividades del Port Olímpic pensado para acercar el recinto a la ciudadanía con propuestas familiares, gratuitas y abiertas a todos los públicos. Esa apertura encaja bien con la filosofía del salon que persigue convertirse en una ventana desde la que observar cómo puede cambiar la relación entre puerto, ciudad y movilidad.
En el marco del salón se celebrará también la entrega de los Premios de la Náutica Sostenible, organizados por la ANBE, que reconocerán proyectos, empresas y puertos comprometidos con la innovación, la electrificación, la eficiencia energética y la reducción de emisiones. Es un gesto coherente con el tono general del encuentro. Aquí no se trata solo de mostrar máquinas nuevas, sino de señalar qué tipo de náutica empieza a abrirse paso.
Al final, eso es lo que hace interesante al Barcelona Electric Marine Show. No vende solo un escaparate tecnológico. Muestra un cambio de rumbo. Uno que todavía está en fase de construcción, con retos industriales, energéticos y normativos por resolver, pero que ya empieza a dibujarse con bastante nitidez a pie de muelle.
Programa del Barcelona Electric Marine Show (10 abril)
10.00 h
Inauguración oficial del salón en el Espai Mestral.
10.30 h
Panel sobre la situación actual de la descarbonización marina frente a la industrial en España.
11.00 h
Presentación del plan de acción de Barcelona Capital Nàutica para acelerar la transición energética en la náutica de recreo.
11.15 h
Repaso a las acciones internacionales lideradas por la IEMA y a los avances de la transición energética náutica.
11.30 h
Panel dedicado al hidrógeno como posible vector energético del futuro en el mar y a su seguridad en puertos deportivos.
12.00 h
Presentación de actividades náuticas sostenibles impulsadas por la ANBE.
12.30 h
Marinas de España expone proyectos pioneros de descarbonización y transición energética en instalaciones portuarias.
12.45 h
Mesa redonda sobre la transición energética en puertos recreativos, regulación y expectativas de cambio.
13.15 y 14.30 h
Visita a la muestra flotante y salida de navegación cero emisiones con la prensa.
Tarde
Presentaciones sobre nuevas infraestructuras de carga, ingeniería marina y embarcaciones eléctricas llegadas de Nueva Zelanda, Finlandia y España.



