Bru Busom, Marc Toralles y Rubén Sanmartín están entre los galardonados en los Piolets d’Or 2026, considerados como los «Oscar del alpinismo». Los dos catalanes y el aragonés han sido reconocidos por abrir, en agosto de 2025,L’essència del compromís en el Yerupajá (6.634 m), una línea de 3.000 metros de recorrido y dificultades de hasta 6c+, M6+ y 95º, y completar la primera travesía integral de la montaña desde su vertiente este.
Creados en 1992, los Piolets d’Or no valoran únicamente la dificultad técnica de una ascensión. Distinguen también una manera de entender la montaña basada en el estilo alpino, la exploración, el compromiso, la autonomía y la economía de medios, bajo la filosofía de «hacer más con menos». En ese contexto, el reconocimiento a Busom, Toralles y Sanmartín adquiere una dimensión histórica: es el primer Piolet d’Or concedido a una ascensión realizada íntegramente por alpinistas españoles.

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Los premios se entregarán entre el 21 y el 25 de octubre en Saint-Christophe-en-Oisans y La Bérarde, en los Alpes franceses. La edición tendrá además otro nombre de enorme peso en la historia del alpinismo. Peter Habeler recibirá el Piolet d’Or Carrière – Premio Walter Bonatti por el conjunto de su trayectoria. Turiski ya explicó la concesión del reconocimiento al austríaco, compañero de Reinhold Messner en la primera ascensión del Everest sin oxígeno suplementario, en 1978.
El galardón a Busom, Toralles y Sanmartín abre ahora un nuevo capítulo para el alpinismo español en los Piolets d’Or. Silvia Vidal fue la primera española distinguida por la organización, con una Mención Especial en 2021 por su trayectoria y su particular manera de entender la escalada de grandes paredes en solitario. Tres años después, Jordi Corominas recibió el Piolet d’Or Carrière por el conjunto de su carrera. El premio de 2026 supone un paso diferente, al reconocer por primera vez una ascensión realizada íntegramente por una cordada española.
Una línea sin posibilidad real de retirada
El Yerupajá es la montaña más alta de la Cordillera Huayhuash y la segunda cumbre independiente más elevada de Perú. Pese a que su primera ascensión se remonta a 1950, sigue siendo una montaña poco frecuentada por la dificultad y el compromiso de sus itinerarios. Antes de la expedición española de 2025, la última ascensión conocida databa de 2014.
Busom, Sanmartín y Toralles se aclimataron previamente en la Cordillera Blanca antes de establecer el campo base a unos 4.900 metros. Desde allí prepararon tanto la subida como un aspecto decisivo de su estrategia, el descenso. Subieron hasta aproximadamente 5.400 metros por el glaciar situado bajo la cara sureste y utilizaron un dron para estudiar el terreno y localizar un paso seguro entre las numerosas grietas.
Después se dirigieron a la vertiente este. El itinerario completo sumó alrededor de 3.000 metros, aunque los Piolets d’Or sitúan el núcleo de la nueva vía en 1.400 metros de escalada por el espolón y la arista este. En la parte inferior superaron largos de roca de 6c+ y cuatro largos de hielo y mixto de hasta WI5 y M6+ antes de alcanzar la arista y montar el primer vivac.
A partir de ese punto, los grados explicaban solo una parte de la dificultad. Durante casi tres días avanzaron entre glaciares colgantes, grandes formaciones de nieve, hielo y cornisas, en un terreno donde resultaba complicado encontrar emplazamientos sólidos para protegerse.
El nombre elegido para la vía, L’essència del compromís, terminó cobrando todo su sentido. Ya en la parte alta de la arista comprobaron que las ocho estacas de nieve que llevaban no permitían plantear un descenso seguro por el mismo terreno. La continuación hacia la cumbre se convirtió en la opción más razonable.

Cinco días para atravesar el Yerupajá
Tras alcanzar la cumbre principal, Busom, Toralles y Sanmartín continuaron durante la quinta jornada hacia el sur por una arista de unos 600 metros, estrecha y cargada de nieve, hasta el Yerupajá Sur (6.480 m).
Desde allí descendieron por la cara sureste mediante una larga sucesión de rápeles, utilizando anclajes Abalakov y estacas de nieve. Esta vertiente presenta unos 1.000 metros de desnivel con una inclinación media de 65 grados. Una vez alcanzado el glaciar que habían reconocido previamente, regresaron al campo base ese mismo día. La travesía se completó entre el 4 y el 8 de agosto de 2025 y supuso cruzar el Yerupajá de este a sureste pasando por sus dos cumbres.
El jurado de los Piolets d’Or ha valorado especialmente el compromiso, la autonomía y el estilo de la ascensión. La preparación previa del descenso, la dificultad para retroceder una vez alcanzada la arista y las escasas posibilidades de recibir ayuda exterior en caso de accidente forman parte de los elementos destacados por la organización.
Los otros Piolets d’Or 2026
La apertura española comparte reconocimiento con otras tres ascensiones realizadas durante 2025, seleccionadas por su dificultad técnica, el compromiso asumido, la calidad de las líneas abiertas y el estilo empleado para resolverlas.
Shooting the Moon, en el Ultar Sar
En el Ultar Sar (7.388 m), en el Karakórum pakistaní, Ethan Berman, Maarten van Haeren y Sebastián Pelletti realizaron la primera ascensión del pilar sureste por Shooting the Moon, una línea de 3.100 metros, M5 y WI4.
Secrets, Shepherds, Sex and Serendipity, en el Aikache Chhok
También en Pakistán, George Ponsonby y James Price abrieron Secrets, Shepherds, Sex and Serendipity en la cara noroeste del Aikache Chhok (6.673 m), una ruta de 3.000 metros, M7, A2+ y AI5. Tras alcanzar la cumbre, tuvieron que atravesar la montaña para regresar al campo base.
Le Sommet des Pieux, en el Jannu East
El cuarto Piolet d’Or corresponde a los franceses Nicolas Jean y Benjamin Védrines, autores de la primera ascensión del Jannu East (7.460 m), en Nepal, por Le Sommet des Pieux. La ruta, de 2.300 metros, M6 y WI5, recorre la cara norte y la arista este de la montaña.
Tiphaine Dupérier, Mención Especial al Alpinismo Femenino
La francesa Tiphaine Dupérier recibirá además la Mención Especial al Alpinismo Femenino. Entre las realizaciones valoradas figura la primera ascensión en estilo alpino de la ruta Schell del Nanga Parbat, seguida de un descenso con esquís desde sus 8.125 metros.
Jurado Técnico Internacional estuvo compusto por: Lise Billon, Jordi Corominas, Luka Lindič, Young Hoon Oh, Paul Ramsden y Enrico Rosso.



