La gastronomía de alta montaña no se entiende sin el territorio que la origina. Andorra Taste 2026 situará esa relación en el centro de su quinta edición y convertirá el paisaje, el producto y las formas de vida locales en parte esencial del plato. Del 16 al 20 de septiembre, el Prat del Roure de Escaldes-Engordany reunirá a cocineros, sumilleres, productores y especialistas internacionales para reflexionar sobre los vínculos entre cocina, biodiversidad, cultura y territorio.
La quinta edición del congreso de gastronomía de alta montaña se presenta bajo el lema «Cuando el territorio es el ingrediente», una declaración de intenciones que sitúa el origen del producto y la identidad de las comunidades en el centro del discurso culinario. La propuesta mantiene la esencia con la que nació el encuentro, pero amplía su perspectiva. Ya no se trata únicamente de analizar cómo se cocina en las zonas de altitud, sino de comprender de qué manera un paisaje, sus ciclos estacionales, sus productores y sus formas de vida terminan definiendo una gastronomía.

El paisaje deja de ser un decorado
El hilo conductor de Andorra Taste 2026 parte de una idea aparentemente sencilla. El valor de un plato no depende solo de la técnica del cocinero, sino también de su capacidad para explicar un lugar. Las cocinas representadas en el congreso parten de realidades muy diferentes, pero comparten una misma premisa. El producto local, la estacionalidad y la relación con el entorno no funcionan como elementos secundarios, sino como el fundamento de cada propuesta.
El programa profesional reunirá a 18 participantes procedentes de España, Francia, Italia, Austria, Perú y Andorra. La selección incluye 14 chefs, dos sumilleres, un pastelero-chocolatero y un crítico gastronómico. Entre todos suman 19 estrellas Michelin y una Estrella Verde Michelin.

Un formato profesional con más conversación
Una de las principales novedades estará en la estructura de las jornadas dirigidas al sector. Las ponencias, demostraciones y conferencias se concentrarán durante las mañanas, mientras que las tardes quedarán reservadas para almuerzos, mesas redondas y encuentros en grupos más reducidos. La intención es que el congreso no se limite a una sucesión de intervenciones sobre el escenario. La organización quiere favorecer un intercambio más directo entre cocineros, productores y congresistas, creando espacios donde las ideas y las experiencias puedan compartirse con mayor profundidad.
El viernes se recuperará además Territorio en vivo, una iniciativa estrenada en 2025 que traslada parte de la programación fuera del recinto congresual. Los participantes podrán acercarse directamente al paisaje, los productos y la realidad gastronómica del Principado. El entorno no será, por tanto, únicamente objeto de debate. También se convertirá en espacio de conocimiento y trabajo.

Francia y la influencia compartida de los Pirineos
Francia será el territorio invitado de esta quinta edición. La elección responde a su proximidad geográfica y cultural con Andorra, pero también a una relación gastronómica construida durante generaciones. La tradición culinaria francesa ha influido en la cocina andorrana aportando técnica, rigor y una atención especial al producto. De ese diálogo ha surgido una gastronomía de montaña con identidad propia, vinculada al Pirineo y, al mismo tiempo, abierta a la contemporaneidad.
Entre los representantes franceses estará Emmanuel Renaut, chef de Flocons de Sel, en Megève, distinguido con tres estrellas Michelin y considerado una referencia de la cocina alpina. Su trabajo conecta tradición, creatividad y un profundo conocimiento del medio de montaña. También participará Vivien Durand, responsable de Le Prince Noir, en Burdeos, cuya cocina se apoya en los productores cercanos y los ingredientes de temporada. Dennys Teixeira trasladará la experiencia de La Coopérative del Domaine Riberach, en Bélesta, donde gastronomía, vino, paisaje y sostenibilidad forman parte de un mismo proyecto.
La presencia vinculada a Francia se completará con la sumiller Audrey Doré, del Celler de Can Roca; el periodista y escritor gastronómico Oscar Caballero, y el chef Eric Marty, cuya trayectoria está marcada por la cocina francesa y el legado de Paul Bocuse.
Cómo disfrutar de Andorra Taste 2026
- Fechas abiertas al público — Del 18 al 20 de septiembre.
- Lugar — Nueva zona ajardinada del Prat del Roure, en Escaldes-Engordany.
- Oferta gastronómica — 24 estaciones de restaurantes, espacios gastronómicos y pastelerías.
- Precio — 5 euros por degustación.
- Forma de pago — Tarjeta bancaria directamente en las casetas o tarjeta monedero recargable.
- Más actividades — Showcookings, masterclasses, aula infantil y música en directo.
Programa y más información —
Web oficial de Andorra Taste
De los Alpes al Mediterráneo
La dimensión internacional se extenderá más allá del territorio invitado. Los Chefs Sergio y Javier Torres, responsables de Cocina Hermanos Torres, llevarán a Andorra su interpretación contemporánea de la gastronomía mediterránea. Paco Roncero representará una cocina que relaciona creatividad, tecnología e innovación, mientras que Iván Cerdeño mostrará una propuesta arraigada en la biodiversidad y los productos de Castilla-La Mancha.
Juanlu Fernández aportará el diálogo entre las raíces andaluzas y la tradición culinaria francesa desde LÚ Cocina y Alma. Manolo Franco representará una cocina estrechamente vinculada a la sierra de Guadarrama, los productos de proximidad, la caza y las setas. La mirada alpina estará presente a través de Julian Stieger, que une el patrimonio gastronómico de Austria con la experiencia adquirida en grandes restaurantes internacionales, y de Riccardo Gaspari, referente de la cocina contemporánea de las Dolomitas desde Cortina d’Ampezzo.
Desde el Pirineo aragonés llegarán Iris y Bruno Jordán, responsables del restaurante Ansils, situado en Anciles, en el valle de Benasque, donde actualizan la tradición de montaña mediante el producto local, la estacionalidad y la identidad de su entorno. La selección de participantes dibuja así un mapa en el que el origen puede adoptar formas muy diferentes. Puede ser un valle alpino, una sierra mediterránea, una explotación agrícola, un paisaje vitivinícola o una comunidad pirenaica. Lo que une a todos estos proyectos es la voluntad de transformar el lugar del que proceden en un lenguaje culinario reconocible.

Virgilio Martínez y la cocina de las altitudes
Uno de los momentos centrales será la entrega del Andorra Taste Award 2026 a Virgilio Martínez, chef del restaurante Central de Lima y una de las figuras más influyentes de la gastronomía contemporánea. Central fue elegido mejor restaurante del mundo en 2023 por The World’s 50 Best Restaurants. Sin embargo, el reconocimiento de Andorra Taste no se apoya únicamente en el prestigio internacional del establecimiento, sino en la manera en que Martínez ha convertido la diversidad geográfica y cultural de Perú en el eje de su trabajo. El cocinero peruano toma el relevo de Ferran Adrià galardonado con el Andorra Taste Award de la edición pasada.
Los menús del chef Virgilio Martínez se construyen a partir de ecosistemas y altitudes. La costa, los valles, los Andes y la Amazonía aparecen representados mediante ingredientes, técnicas y conocimientos vinculados a las comunidades locales. A través de Mater Iniciativa, el cocinero ha desarrollado además un modelo de investigación que conecta gastronomía, ciencia y saber ancestral. El proyecto estudia productos, documenta conocimientos y contribuye a preservar la biodiversidad alimentaria peruana. Su presencia encaja especialmente con el lema de esta edición. En su cocina, el paisaje no es una referencia estética ni un relato incorporado posteriormente. Es el punto desde el que comienza todo el proceso creativo.

Los embajadores de la gastronomía andorrana
La programación reservará también un espacio destacado a los profesionales del país. Marcel Besolí, Jordi Grau, José Antonio Guillermo, Carles Flinch, Rodrigo Martínez y Gerard Martínez ejercerán como embajadores de la gastronomía andorrana. Su participación permitirá que el debate internacional mantenga una conexión directa con los restaurantes, los productos y la realidad del Principado. La presencia de cocineros extranjeros no pretende eclipsar la cocina local, sino facilitar nuevas conversaciones sobre su evolución y sus posibilidades de futuro. Andorra Taste se plantea así como un escaparate internacional, pero también como una herramienta para reforzar el reconocimiento de la gastronomía andorrana dentro y fuera de sus fronteras.
Un festival abierto a todos los públicos
Tras las primeras jornadas profesionales, el protagonismo pasará al público general. Del 18 al 20 de septiembre, la nueva zona ajardinada del Prat del Roure acogerá 24 estaciones de degustación, frente a las 22 de la edición anterior. Restaurantes, espacios gourmet, productores locales y pastelerías del Principado ofrecerán sus propuestas en un recinto ampliado, más verde y mejor integrado en el entorno urbano. Cada degustación tendrá un precio de cinco euros.

Otra novedad será el sistema de pago. Los visitantes podrán abonar directamente sus consumiciones con tarjeta bancaria en cada caseta. También habrá tarjetas monedero recargables para quienes prefieran esta modalidad. El cambio busca agilizar las transacciones y reducir los tiempos de espera, una medida especialmente relevante después de que el evento superara las 59.000 consumiciones en 2025.
La oferta popular se completará con demostraciones culinarias, clases magistrales, sesiones con chefs y productores andorranos, música en directo y un aula infantil en la que los más pequeños podrán preparar platos tradicionales del país acompañados por un equipo de profesionales.
Una edición respaldada por cifras récord
Andorra Taste afronta su quinta edición después de cerrar 2025 con sus mejores cifras de participación. Las jornadas profesionales reunieron a 589 congresistas presenciales y a otros 517 inscritos en la plataforma de retransmisión, procedentes de 22 países. En las jornadas populares participaron 22 establecimientos, que sirvieron 35.790 degustaciones y 23.582 bebidas, hasta alcanzar un total de 59.372 consumiciones. La valoración global del evento fue de 8,7 puntos sobre 10 y el 96,8 % de los asistentes afirmó que tenía intención de regresar en 2026.
Estos resultados explican la ampliación del espacio y de la oferta gastronómica, pero también respaldan la voluntad de consolidar un modelo que combine reflexión profesional, promoción del producto local y participación ciudadana. En su quinta edición, Andorra Taste quiere demostrar que la gastronomía de montaña puede hablar de altitud, clima y paisaje, pero también de innovación, identidad y futuro.
Las cifras que impulsan la nueva edición de Andorra Taste




