Las redes sociales a puñetazos virtuales con organizadores de carreras de trailrunning

Xevi Guinovart, excorredor internacional de carreras de montaña, seleccionador, voluntario y organizador, reflexiona sobre el papel de instagramers y tuiteros. Sus comentarios en las redes sociales pasan de la adulación a la extremaunción.

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La mala educación y los improperios en las redes sociales no deben confundirse con la crítica consructiva, que si aceptan las organizaciones de cxarreras de trailrunning. (Copyright/Turiski)

Bajo la libertad de expresión de la redes sociales instagramers y tuiteros dicen muchas sandeces

El 12 de marzo es una fecha maldecida por muchos deportistas, casi que me atrevería a decir que, por todos, y mira que es difícil encontrar unanimidad en esta sociedad. En esa fecha empezaron las primeras limitaciones de movilidad y las primeras cancelaciones de carreras, acompañadas de algunas voces discordantes. Los habituales “opositores” que, por llevar la contraria, son capaces de no reconocer ni a su misma madre. Pasado un tiempo de reflexión, y normalizada la situación sanitaria, es bueno poner las cartas sobre la mesa.

No logro comprender la persecución que sufren las carreras en general, y en particular las empresas que gestionan eventos deportivos, sea cual sea la envergadura de los mismos.

Con las restricciones vividas se ha instaurado en nuestra sociedad una importante crisis sanitaria y económica que se va a llevar por delante a muchas carreras de diferentes disciplinas deportivas, entre ellas algunas de trailrunning. Unas gestionadas por empresas privadas, de mayor o menor envergadura, y otras organizadas por entidades excursionistas o grupos de amigos. Las unas y las otras tienen dos cosas en común. El amor incondicional a la naturaleza y a nuestro deporte por un lado. Por el otro, estar constantemente bajo la lupa del ojo crítico e inflexible de un buen número de instagramers, tuiteros, y otros adictos a las redes sociales que se creen en posesión de la verdad absoluta y con el poder de inculpar, señalar y faltar al respeto a discreción a cualquiera que no piense o actúe como ellos.

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Las redes sociales  y las carreras de trailrunning tienen una relación de amor y odio. (Copyright/Pixabay)

Desgraciadamente estas personas se sienten a buen recaudo detrás de una pantalla. Conectados prácticamente a todas horas y pendientes de cualquier pequeño desliz organizativo. Sus comentarios y publicaciones pasan de la adulación a la extremaunción. Las críticas de estos personajes cada vez son más abundantes y agresivas, sin pensar, ni tan siquiera intentarlo, en quien puede estar detrás de esa organización. Quien puede leerlo o ni tan solo que interpretación se puede hacer. Y esto está llevando a muchas organizaciones a tirar la toalla. En las últimas semanas se han conocido muchos casos de organizaciones que han decidido dar carpetazo a la carrera, unas gestionadas por empresas, otras por entidades o agrupaciones excursionistas, pero todas con el denominador común de haber soportado un sinfín de sandeces vía redes.

Algunos profesionales abogan públicamente para que las organizaciones, todas, sean voluntarias, pero al mismo tiempo ofrecen sus servicios profesionales a estas mismas entidades sin ánimo de lucro, presupuesto en mano, evidentemente.

El contrapunto llega cuando, todos, o una buena parte de ellos, que lanzan afilados dardos con toda la mala intención del mundo, son los mismos que se lamentan, en innumerables comentarios, de la pérdida del evento cuando este decide bajar la persiana. Señores y señoras, a esto se le llama hipocresía. Honradamente no se pueden defender posiciones opuestas con tanta alegría y bajo la falsa libertad de la efímera protección del espacio virtual.

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Los voluntarios que colaboran en las carreras de trailrunning son otro punto caliente. (Copyright/ Iancorless.com)

Por muchas vueltas que le dé al tema, no logro comprender la persecución que sufren las carreras en general, y en particular las empresas que gestionan eventos deportivos, sea cual sea la envergadura de los mismos. Nuestro deporte avanza, o avanzaba, a pasos agigantados. No obstante, para algunos ha quedado, o debería quedar, parado en el tiempo. Reclaman a voces el romanticismo y la organización altruista de todas las pruebas. Y aunque todas deberían convivir sin mayor problemática, con la iglesia hemos topado.

Uno de los temas que más escuecen a unos y otros, por evidentes y diferentes motivos, es la participación de los voluntarios en el evento. Los hay que acusan a las organizaciones profesionales de beneficiarse del buen hacer de voluntarios. ¿Se han parado a pensar quienes son estos voluntarios? La susodicha palabrita significa realizar una tarea por gusto y voluntad propia, sin esperar ni querer nada a cambio. Si volvemos a centrarnos en el entorno de las carreras o eventos gestionados por empresas, nos encontramos básicamente con dos perfiles distintos de voluntarios. Los amigos y las personas del territorio.

Los voluntarios están para que tú, atleta, disfrutes como nunca y te lleves un gran recuerdo. No únicamente de la carrera, sino del territorio y sus gentes.

Los primeros está claro que les mueve la amistad. Los segundos son la mayoría y se incrementan exponencialmente en función de la importancia del evento y de la dependencia que el turismo tiene en ese territorio. No olvidemos que los grandes eventos deportivos son un reclamo y un producto turístico de primer orden. De ahí la importancia de una gestión profesional. Volvamos a los voluntarios locales. Ellos son los que sienten y conocen su tierra como nadie, los que viven los doce meses del año, y al mismo tiempo los que gestionan alojamientos, comercios o cualquier otro negocio de pueblo ligado fuertemente al turismo.

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Las carreras de trailrunning necesitan muchos voluntarios y una gran variedad de profesionales.
(Copyright/Salomon)

Ellos saben de la importancia de darlo a conocer y mostrar sus mejores vestimentas para la ocasión. Sabedores de la complejidad de organizar cualquier gran evento, ponen todo el apoyo que pueden a la organización, para que tú, atleta, disfrutes como nunca y te lleves un gran recuerdo. No únicamente de la carrera, sino del territorio y sus gentes. Un evento deportivo no se limita a un grupo mayor o menor de participantes, implica dar a conocer nuevos territorios, implica generar riqueza en zonas de montaña que dependen casi íntegramente del turismo. Y gracias a ellos disfrutas como un “enano” corriendo por las montañas con un dorsal en el pecho. Por eso, tus comentarios -quien quiera que se dé por aludido- están fuera de lugar y tienen consecuencias.

Amantes de la inmunidad del mundo virtual, haceros un favor, y de paso nos lo hacéis a todos, empezad un tratamiento de desintoxicación mediática, y de paso ganaréis en educación y sentido común.

El deporte implica una gran variedad de profesionales, desde sanitarios a fotógrafos, desde gestión de inscripciones a alimentación. Sin olvidar a las aseguradoras, técnicos de sonido, speakers, guías de montaña y un largo etcétera que no vamos a enumerar uno a uno. El tema se nos haría eterno. Y claro está, la gran mayoría son contratados por los organizadores de eventos deportivos para dar cobertura al mismo, y por ello, también sufren en propias carnes los efectos de estos “revolucionarios”.

El tema curioso, digno de profundo estudio, es ver como algunos de estos profesionales abogan públicamente para que las organizaciones, todas, sean voluntarias, pero al mismo tiempo ofrecen sus servicios profesionales a estas mismas entidades sin ánimo de lucro, presupuesto en mano, evidentemente. Hipocresía, así se llama a esto. O jugamos todos al mismo juego, o rompemos la baraja. Y no me quiero alargar, porque más que un artículo podríamos llenar toda una revista con este debate.

Llevo en este mundo deportivo más de media vida, literalmente, y desde que tengo uso de razón recuerdo estar enamorado del deporte, de la naturaleza y de sus gentes. Estoy seguro que hay algo se me ha escapado, en algún momento. No he sido consciente y he desconectado, porque por muchas vueltas que le doy al tema no consigo entenderlo. Como sociedad somos un fraude.

Señores y señoras que todo lo saben y todo lo pueden, amantes de la inmunidad del mundo virtual, haceros un favor, y de paso nos lo hacéis a todos, empezad un tratamiento de desintoxicación mediática, y de paso ganaréis en educación y sentido común. Posible, muy posiblemente, la principal lacra de nuestro deporte sea esta.

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3 Comentarios

  1. Hola, soy César Ultraviviente, coml dices instagramer y youtuber, me encantan las carreras y siempre defiendo las mismas, yo mismo voy a participar en 2 de ellas este año, gran vuelta valle del genal 166km y 100 millas el privilegio.
    Me gustaría que no generalizaras exponiendo tus ideas que por otro lado comparto son tiempos difíciles y ahora cualquiera con unos miles de seguidores se creen con derecho, yo no soy así.

  2. Buenas tardes. Soy un mero aficionado a las montañas que de vez en cuando compito. No soy youtuber, ni influencer ni tonterías de esos nombres nuevos tan «cool» que se les otorga.
    Lo que si soy es seguidor de personas que hacen vídeos, lector empedernido de artículos y libros y culturalmente inquieto en este deporte que me apasiona.
    Leyendo el artículo que has publicado, me surgen dos emociones encontradas.
    Por un lado estoy de acuerdo en gran parte de lo que recoges, pero por el otro veo que haces justo lo mismo que críticas en el sentido contrario. En esta vida ni todo es blanco ni negro ni nada que se le parezca.
    Al igual que hay buenas organizaciones, las hay pésimas.
    Al igual que hay muchísimas sin ánimo de lucro, hay otras que se llenan los bolsillos año tras año (menos que las primeras, por suerte).
    Hay organizaciones que han gestionado muy bien la suspensión o cambio de fechas de carreras, y otras que se han aprovechado de los inscritos y ha primado el «te fastidias».
    En resumen:
    De todo ahí y generalizar es erróneo, se haga con la postura que se haga (incluso desde la mía tratando de ser ecuánime 😉 ).
    Saludos y a disfrutar de nuestro amado deporte.

  3. Hola César. Nada más lejos de mi intención que ofender a nadie, así que te pido disculpas. No se trata de hacer desaparecer las redes sociales, ni a quien las utiliza, únicamente se trata de saberlas utilizar para lo que sirven, comunicar. No he querido generalizar, porque jamás se puede etiquetar a un colectivo por lo que hacen sólo algunos. La intención ha sido, y es, la de ayudar a reflexionar y si se da el caso abrir un debate, porque hablando y exponiendo con educación todos deberíamos entendernos. El problema, como bien dices, biene cuando todo el mundo se atreve con todo y no toma conciencia del poder de las RRSS, para lo bueno, y para lo malo. Asimismo, los organizadores, para mejorar sus eventos, deben acceptar las críticas constructivas (sin insultos ni menosprecios, está claro) y escuchar a los participantes. Si los unos y los otros, que muchas veces están en ambos lados en algún momento, le ponen un poco de interés en el asunto mejoraremos nuestro deporte y en general nuestra sociedad. Gracias por tu comentario y observación.

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