Tres integrantes de la expedición del Equipo Masculino de Alpinismo de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) sufrieron un accidente mientras ascendían el nevado Jirishanca, de 6.094 metros, una de las montañas más técnicas de la cordillera Huayhuash, en Perú. Las primeras exploraciones médicas descartaron lesiones graves, fracturas y fisuras, aunque los alpinistas presentaban fuertes golpes y diversas contusiones como consecuencia de la caída.
La FEDME confirmó que los accidentados eran Iker Madoz, director técnico del equipo, e Ibon Mendia y Joan Domingo. Los tres pudieron descender por sus propios medios desde el pie de vía hasta el inicio del glaciar. Desde allí fueron trasladados en mulas hasta un punto accesible para un vehículo, que completó la evacuación hasta un centro hospitalario de Huaraz, situado a poco más de dos horas.
El Equipo Masculino de Alpinismo de la FEDME está formado por Mikel Pérez, Joan Domingo, Miquel Alonso, Mario Benito, Guim Llort e Ibon Mendia, bajo la dirección técnica de Iker Madoz.
Última hora — Todo queda en un gran susto
Tras las primeras horas de incertidumbre, todo parece haber quedado en un gran susto. La FEDME ha informado —a mediodía del 12 de julio— de que los alpinistas accidentados se encuentran bien y que las radiografías realizadas en un centro hospitalario de Huaraz no han detectado ninguna fractura ni fisura.
Las lesiones de Joan Domingo, y Iker Madoz se limitan a los golpes sufridos durante la caída, aunque Ibon Mendia presenta una herida profunda en el dedo gordo de un pie y será sometido a nuevas pruebas para descartar posibles daños en nervios o ligamentos.
Una caída en la Ruta La Suerte
Los tres alpinistas sufrieron una caída durante el primer tramo de la denominada Ruta La Suerte, una vía de alta dificultad en el Jirishanca. Tras el accidente, uno de ellos habría quedado con problemas de movilidad para desplazarse. No obstante, los tres consiguieron posteriormente descender por sus propios medios hasta la zona de la laguna, desde donde solicitaron ayuda para ser evacuados. La Asociación de Guías de Montaña del Perú inició entonces las coordinaciones con la Policía Nacional y las autoridades locales para organizar su asistencia.
La evacuación aérea no pudo activarse porque el helicóptero destinado a este tipo de emergencias se encontraba averiado en el Campo Morococha del nevado Huascarán. Ante esta situación, auxiliares de montaña, agentes de la Policía de Montaña, miembros de la comisaría de Baños y arrieros vinculados al campo base comenzaron a desplazarse por tierra con caballos y animales de carga.
Seis alpinistas en la expedición de la FEDME
La expedición llegó a Perú el pasado 20 de junio y tenia previsto permanecer en los Andes hasta el 20 de julio. Durante su primera fase, con base en Huaraz, el equipo desarrolló una aclimatación progresiva mediante jornadas de escalada en Hatun Machay y ascensiones en la Esfinge, el Vallunaraju y el Alpamayo.
Tras completar esta preparación en la Cordillera Blanca, los alpinistas se desplazaron el 3 de julio hasta la cordillera Huayhuash. Allí instalaron un campo base autónomo para intentar varias ascensiones de alto nivel, con el Jirishanca, de 6.094 metros, y el Yerupajá Chico, de 6.089 metros, como principales objetivos. La expedición se desarrolla en uno de los macizos más aislados y exigentes de los Andes peruanos. El equipo no dispone de cobertura telefónica y su única vía de comunicación prevista con el exterior es un dispositivo satelital Garmin InReach.
La expedición forma parte del programa de preparación y tecnificación de la FEDME, orientado a reforzar la autonomía, la capacidad de decisión, la convivencia y la gestión de situaciones complejas en grandes montañas antes de la principal expedición internacional del equipo prevista para 2027.
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