Dona Bertarelli vincula el récord del Trofeo Julio Verne al mensaje 30X30   

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Sails of Change
Dona Bertarelli y Yann Guichard están al frente del reto de batir el récord de batir el Tofreo Julio Verne de vela con el maxi trimarán Sails of Change. (Copyright/ Lebec/ Spindrift)

Dona Bertarelli participó virtualmente en una mesa redonda de la COP27 desde Brest (Francia) donde prepara la tentativa al récord del Trofeo Julio Verne, la vuelta al mundo a vela y sin escalas.

Dona Bertarelli participó de forma virtual en la mesa redonda «Ocean & Climate: Opportunities & Threats” (Océano y clima: oportunidades y amenazas) dentro de la Cumbre del Clima de la ONU (COP27), que se celebra en la ciudad egipcia de Sharm El-Sheikh. La empresaria suiza no se desplazó a Egipto ya que está concentrada en Brest preparando el maxi trimarán ‘Sails of Change’, que lleva el mensaje de la iniciativa 30×30, que tiene como objetivo designar al menos el 30 % de toda la tierra y los océanos como «áreas protegidas» para 2030.

Dona Bertarelli y el resto de la tripulación quieren batir el récord de la vuelta al mundo a vela sin escalas ni asistencia, con un barco sin combustibles fósiles, que quiere visualizar la emergencia climática y el grave problema de los océanos.

Sails of Change
La imagen dela iniciativa 30X30 en uno de los flotadores. (Copyright/ Lebec/ Spindrift)

El maxi trimarán ‘Sails of Change’ lleva rotulado el mensaje 30×30, que tiene como objetivo designar al menos el 30 % de toda la tierra y los océanos como «áreas protegidas» para 2030.

El maxi trimarán ‘Sails of Change’ de Spindrift Racing se prepara para una nueva tentativa de récord en el Trofeo Julio Verne, la vuelta al mundo en equipo, sin asistencia y sin escales. El objetivo es batir el mejor registro conseguido hasta la fecha de 40 días 23 horas 30 minutos y 30 segundos. El récord fue establecido el año 2017 por el trimarán francés ‘Idec Sport’, tripulado por Francis Joyon, Clément Surtel, Bernard Stamm, Gwénolé Gahinet, Sébastien Audigane y el catalán Alex Pella.

El apellido Bertarelli es muy conocido en el mundo de la vela, ya que es hermana de Ernesto, propietario del equipo ‘Alinghi Red Bull Racing’, que es uno de los cuatro barcos desafiantes de la 37ª Copa América. La competición se celebrará en Barcelona de agosto a octubre de 2024.

Sails of Change
El maxi trimarán ‘Sails of Change’ está preparado para intentar batir el récord de la vuelta al mundo a vela y sin escalas.
(Copyright/ Lebec/ Spindrift)

Por su interés reproducimos el mensaje de Dona Bertarelli muy implicada en la conservación y regeneración de los Océanos. Dona y su marido Yann Guichard son patronos de la International Union for Conservation of Nature (IUCN). Se trata de una de las organizaciones más antiguas dedicada a la conservación de los recursos naturales y fundada el año 1948. Su liderazgo es incuestionable y se trata de la red ambiental más grande y diversa del mundo, y una autoridad sobre el estado del mundo natural y las medidas necesarias para salvarlo.

Dona Bertarelli: nuestro barco, Sails of Change, lleva el mensaje 30×30 que muchos de ustedes comparten

«Estoy feliz de que el evento destaque los vínculos entre el océano y el clima. Necesitamos recordarlos una y otra vez. El destino de la humanidad está estrechamente relacionado con la salud de la naturaleza y, más concretamente, con la salud del océano, que cubre, como todos saben, 2/3 de nuestro planeta y desempeña un papel fundamental en la regulación de nuestro clima. El océano impulsa los sistemas globales que hacen que la Tierra sea habitable para la humanidad.

Desde 2015, con el acuerdo de París y el establecimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el ODS 14, vida submarina, tenemos objetivos claros y sabemos lo que hay que hacer. Sin embargo, seguimos ejerciendo presión sobre un ecosistema único como es el océano.

A nivel de políticas, no reconocemos el valor económico de la conservación y de la naturaleza cuando está viva, frente al valor económico de cosechar y extraer estos recursos naturales. Y, por supuesto, la importancia de un océano saludable y resistente para mitigar los impactos negativos del cambio climático. Somos ineficientes para abordar la pérdida de biodiversidad. Somos lentos en la adopción de regulaciones oceánicas globales con medidas vinculantes concretas y su cumplimiento. La velocidad y la calidad insuficientes del progreso con respecto a la protección de la biodiversidad en las negociaciones son alarmantes. BBNJ, la OMC, la CCRVMA y otras instituciones intergubernamentales pueden y deben hacer más.

El mundo está en un punto de inflexión climático peligroso. Sin embargo, hay esperanza porque el océano es nuestro mejor aliado. Pero el océano solo puede protegernos si nosotros lo protegemos a cambio. La mejor ciencia disponible nos dice que para evitar la extinción masiva de especies, la extinción de nuestro sistema de soporte vital, debemos proteger al menos el 30% de la tierra y el océano para 2030.

Cada vez más gobiernos están comprometidos con el objetivo 30×30, sin embargo, la triste realidad es que no todas las Áreas Marinas Protegidas brindan beneficios económicos, sociales y de conservación.

Sails of Change
La totalidad de la tripulación del ‘Sails of Change’ . (Copyright/ Lebec/ Spindrift)

Las Áreas Marinas Protegidas deben estar conectadas, a gran escala, altamente o totalmente protegidas para brindar los beneficios esperados según muestra la ciencia. Pero también deben gestionarse, financiarse y desarrollarse correctamente para convertirse en la poderosa herramienta tan necesaria para aumentar la resiliencia ante amenazas y proteger y restaurar los ecosistemas.

El Océano Austral representa solo el 10% del océano global, pero juega un papel muy importante en la lucha contra el cambio climático. La semana pasada, la CCRVMA y sus gobiernos miembros cerraron la 41ª reunión anual, marcando el sexto año consecutivo sin designación de AMPs en el océano Austral.

En contraste con esta noticia decepcionante, los estados miembros dieron su apoyo unánime para renovar las medidas de gestión de la pesca de kril mientras se desarrolla una nueva normativa. El kril antártico actúa como una cinta transportadora gigante que mueve constantemente el carbono desde la superficie hacia abajo, fomentando la biodiversidad y ayudando a combatir el cambio climático. Aunque la protección efectiva de los océanos debe convertirse en la norma y no en la excepción, es alentador ver algunos avances hacia la gestión sostenible de la pesca.

Finalmente, quiero llamar su atención sobre otra amenaza con consecuencias irreversibles para nuestro océano y clima: la minería en aguas profundas. Hoy, todavía no sabemos qué significaría la minería industrial a gran escala para los ecosistemas oceánicos y la biodiversidad. Eso la convierte en una práctica irresponsable y peligrosa. Dado que el cambio climático es la mayor amenaza a la que se ha enfrentado el mundo, y dada la importancia del océano para mitigar el cambio climático, debemos detenernos, investigar y reflexionar.

España, junto con Costa Rica, Ecuador, Nueva Zelanda, Samoa, Fiji, Chile, los Estados Federados de Micronesia, Palau y, recientemente, Francia, Alemania y Panamá, han pedido una moratoria sobre la minería en aguas profundas. Cada país que se compromete con esta pausa nos da la esperanza de que aún se puede evitar un desastre ambiental».